No se ha hecho esperar la reacción socialista a la petición de la Conferencia Episcopal de que los católicos voten en contra de la reforma de la Ley del Aborto. El ministro de Fomento, José Blanco, ha calificado de "hipócrita" la crítica a una norma que, a su parecer, mejora la que regía con el Gobierno de Aznar. Su compañero de escaño Eduardo Madina ha manifestado que "llegará el día en que la Iglesia católica sepa respetar las decisiones que no le competen".

El ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco, denunció, al ser preguntado por el último comunicado de la
Conferencia Episcopal contra la
reforma de la Ley de Aborto, que existe "hipocresía" al criticar una ley que "sólo se diferencia" de la que ya regía con el Gobierno del PP en que ofrece más garantías a las mujeres y a los profesionales de la medicina. En los pasillos del Congreso, Blanco fue preguntado por el comunicado que aprobó hoy la Conferencia Episcopal, en el que pido a los político que rechacen la reforma que está planteando el Gobierno y
recalca que ningún católico coherente puede avalarla.
El dirigente socialista, que se definió públicamente como católico, indicó que le parece que hay
"hipocresía" cuando se critica la nueva ley, "que sólo se diferencia de la anterior, que regía cuando gobernaba el PP, en el que tiene más garantías para las mujeres y para los profesionales que practican abortos dentro de la legalidad". Por su parte, el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Eduardo Madina, se mostró esperanzado en que
"llegará el día en que la Iglesia católica sepa respetar las decisiones que no le competen" y que corresponden a los diputados, del mismo modo que éstos han "aprendido a respetar las decisiones que la Iglesia católica adopta en su jerarquía, en la Conferencia episcopal".
Rajoy se reafirmaEl presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró que él no es un "comentarista" y que "cada uno puede decir lo que quiera". A su juicio, es un
"disparate" hacer una
Ley de Plazos y, sobre todo, que niñas de 16 años puedan abortar sin que lo sepan sus padres.
"Desde luego votaré en contra y no porque lo diga nadie", enfatizó. "Yo no soy comentarista de lo que diga la
Conferencia Episcopal ni de lo que diga nadie. Cada uno puede decir lo que quiera y yo como dirigente político tomo posiciones sobre los temas", declaró el líder de los 'populares'. Rajoy destacó que es "un disparate monumental" que un padre o una madre no pueda asesorar a sus hijas de 16 años "en una circunstancia tan difícil como es un embarazo". Por eso, insistió en que votará en contra "y no porque lo diga nadie".
Compañera de Rajoy en el Hemiciclo, la diputada
Celia Villalobos afirmó que su abstención en la votación de la moción planteada el pasado martes en el Pleno por
UPN para paralizar la reforma sobre el aborto que prepara el Gobierno fue un error. "A veces se equivoca una", manifestó Villalobos a los periodistas al ser preguntada sobre su desmarque en la votación del Grupo Popular, que apoyó la iniciativa de los foralistas navarros. "Yo nunca soy ambigua ni me pongo de canto en la vida -enfatizó-. Voy por derecho y voto sí o no.
Lo otro se lo dejo a los ambiguos".