
La última y esperada entrega de la trilogía
Millennium, del sueco
Stieg Larsson, ha vendido en su primer día 200.000 ejemplares, casi la mitad de la tirada inicial con la que Destino lanzó este jueves
La reina en el palacio de las corrientes de aire, según datos ofrecidos por la editorial. En un comunicado,
Destino considera que las ventas de este primer día "han hecho historia" y que la publicación de esta tercera parte de la saga se ha convertido "en una auténtica celebración de la literatura".
La editorial anuncia que ya prepara una nueva edición de 100.000 ejemplares tras la "entusiasta acogida" de la que ha sido objeto la tercera entrega, que ha aterrizado en las librerías con
medio millón de ejemplares. Además, agradece el apoyo recibido por parte de libreros, periodistas y lectores a esta publicación desde que se puso a la venta el primer volumen,
Los hombres que no amaban a las mujeres, en junio de 2008.
Mikael, muy soloEn la tercera entrega de
Millennium se desvela un dato fundamental sobre qué pasó con
Lisbeth, que corre alto riesgo de vida. Entretanto, con una
Erika Berger totalmente inmersa en las luchas de poder y las estrategias comerciales del periódico 'Svenska Morgon-Posten' (en horas bajas tras el descenso de las ventas y de los anunciantes),
Mikael se siente muy solo.
Quizás
Lisbeth le haya apartado de su vida, pero a medida que sus investigaciones avanzan y las oscuras razones que están tras el complot contra
Salander van tomando forma,
Mikael sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de la hacker.
Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento, así que
Kalle Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacerle saber que sigue allí, a su lado.
Éxito en 40 paísesEl 5 junio se completó un año que Destino publicó en España
Los hombres que no amaban las mujeres, a la que siguió, en noviembre de 2008,
La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, precedidas ambas de un éxito apabullante en los 32 países en los que se había editado. De los más de 12,5 millones de ejemplares que lleva ya vendidos actualmente en 40 países, más de 1 millón corresponden a España, según datos de la editorial.
"Mi propósito ha sido, en muchos aspectos, ir a contracorriente en cuanto a la estructura típica de las novelas policíacas", afirmó
Larsson a su editora sueca en una de sus pocas declaraciones recogidas sobre la obra. "Para ello, empleo recursos seguros que, frecuentemente, suelen estar prohibidos. He seguido una regla sencilla: no idealizar nunca delitos ni criminales, ni esteriotipar a las víctimas de los crímenes", detalló el escritor en su momento.
Larsson explicó también que ha intentado crear personajes principales que se distingan, desde el punto de vista dramático, de los arquetipos policíacos al uso. "
Mikael Blomkvist no tiene ni úlcera de estómago, ni problemas con el alcohol, ni ansiedad. No escucha ópera ni se dedica a ningún entretenimiento raro, como construir maquetas de aviones o algo parecido", matizó el autor.