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Análisis

Las legislativas en Argentina: comicios sazonados de crispación

viernes 26 de junio de 2009, 10:42h
Este domingo 28 de junio los argentinos tiene una cita con las urnas electorales para elegir a los miembros que conformarán la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores del país suramericano. Pero lo que en un principio deberían ser unas elecciones legislativas sin mayor trascendencia, es actualmente un ring de pelea entre la plataforma peronista, Partido Justicialista (PJ), encabezada por el ex presidente Néstor Kircher y el partido Unión Pro, liderado por el peronista disidente, Francisco de Narváez.
Lo que en un principio deberían ser unas elecciones legislativas sin mayor trascendencia, es actualmente un ring de pelea entre la plataforma peronista, Partido Justicialista (PJ), encabezada por el ex presidente Néstor Kircher y el partido Unión Pro, liderado por el peronista disidente, Francisco de Narváez. Una tenaz contienda en la que tampoco podían dejar de participar facciones como el Acuerdo Cívico Social, representado por la diputada Margarita Stolbizer y el centro izquierdista, Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella.

Si bien en este cuadrilátero político los ausentes han sido los puñetazos y los knockout, no han faltado las difamaciones, las acusaciones y uno que otro escándalo preelectoral durante la campaña para las legislativas de 2009.



La polémica siempre ha girado entorno a estos comicios. La polarización que enraizada en el seno de la sociedad argentina ha detonado una gran variedad de especulaciones que pululan alrededor de la hipotética posibilidad de adelantar las próximas presidenciales, si el frente oficialista no obtiene los resultados esperados. Y es que el kirchnerismo no está atravesando precisamente por su mejor momento.

La plataforma que llevó a Cristina Fernández heredar el cargo en la Casa Rosada en manos de su marido, Néstor Kirchner, corre el riesgo de perder la mayoría en sendas Cámaras. De acuerdo con los analistas y los sondeos electorales, el kirchnerismo obtendría 35 por ciento de los votos con respecto al 45 por ciento alcanzado en las legislativas de 2007. Una significativa caída de 10 puntos que puede verse reflejada en las provincias de la Capital Federal, Córdoba, Mendoza y Santa Fe. Según las encuestas, kirchnerismo podría llegar a perder entre 15 a 18 escaños en las citadas provincias, de los cuales 6 ó 7 pertenecen a Buenos Aires

A este panorama se le suma la leve ventaja de tres puntos porcentuales que posee el opositor y empresario, Francisco de Narváez y el partido Unión Pro, que cada vez se consolida como la fuerza más sólida para hacer frente a los Kirchner.

Sin embargo, y pese a la fuerte división política que presenta el país, la actual oposición argentina difiere muy poco de la matriz ideológica del kirchnerismo. Partidos como Unión Pro, Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y el Partido Socialista, conforman una oposición fragmentada del propio peronismo disidente, que terminan chocando entre sí.



Por lo que la estrategia utilizada en esta cuenta atrás para las legislativas del 28 de junio, se ha decantado por el proselitismo y el juego sucio. Un ejemplo fue el sonado y controvertido caso de la presunta implicación de de Narváez en una trama de tráfico de efedrina,-uno de los componentes estimulantes del Éxtasis-, o las denuncias que han llevado a cabo los indígenas de la comunidad de wichí de la localidad de Ingeniero Juárez (Provincia de Formosa), contra su alcalde, Cristino Vidal Mendoza, por sustraerles sus documentos de identidad para beneficiar a su hermano, quien es uno de los candidatos por la plataforma Frente para la Victoria, partido a fin al PJ, para la concejalía de ese distrito.

Pero la Jefa del Estado argentino, Cristina Fernández, tampoco podía quedarse atrás. La mandataria, se ha convertido,- como era de esperarse-, en la principal vocera y abanderada del kirchnerismo, al extremo de hacer de los actos públicos del Estado, verdaderos mítines políticos. El más reciente incidente tuvo lugar en una fábrica de galletas fortificantes para niños, situada en la provincia de Santiago del Estero,-bastión del peronismo regente-, donde aprovechó para lazar los últimos cartuchos a favor de su marido con el objeto de cerrar con broche de oro la campaña electoral.

El espíritu de confrontación que se ha observado en estas últimas semanas, se estila más en unos comicios presidenciales que de unos legislativos, lo que pone en evidencia el actual estado de crispación de la política argentina. No obstante, el domingo se vislumbrará en las urnas si el kirchnerismo aguanta de cara a las próximas presidenciales o si será relegado por otras formas de entender el peronismo. Las cartas están echadas.