Las palabras del artista Smokey Robinson han abierto la ceremonia de despedida del "Rey del Pop", que se calcula que han seguido cerca de un billón de personas en todo el mundo. Más de 17.000 seguidores han estado presentes en el pabellón deportivo Staples Center y el adyacente teatro Nokia de Los Ángeles para rendir homenaje a Michael Jackson después de que su familia celebrase, horas antes, un funeral privado.
La pista donde habitualmente juega el equipo de Los Ángeles Lakers ha acogido este martes el último adiós al "Rey del Pop". Por el austero escenario de color azul, dominado por un cartel gigante con la imagen de Michael Jackson, han pasado numerosas personalidades que han elogiado su figura junto a sus familiares.
El momento más emotivo de la ceremonia lo ha protagonizado su hija, quien ha puesto el cierre a más de dos horas y media de homenaje. "
Sólo quiero decir que, desde que nací, papá siempre fue el mejor padre que uno pudiera imaginar", ha dicho entre sollozos. "Sólo quiero decir que le quiero", ha concluido.
La ceremonia comenzó con las
palabras del artista Smokey Robinson, quien leyó una serie de mensajes dirigidos a la familia, entre ellos el de la cantante
Diana Ross y el líder político sudafricano
Nelson Mandela.

Los miles de seguidores aplaudieron la entrada del féretro del "Rey del Pop" en el interior de Staples Center, donde fue recibido entre cánticos de un coro de gospel tras una pausa de 20 minutos.
El
ataúd con el cuerpo del "Rey del Pop" había llegado minutos antes al Staples Center en un coche fúnebre dentro de la comitiva familiar escoltada por la policía. La caravana, compuesta por cerca de 30 vehículos, recorrió los 20 kilómetros que separan el cementerio Forest Lawn de las colinas de Hollywood del centro de Los Ángeles a ritmo lento por algunas de las vías de la ciudad que fueron cortadas al tráfico para evitar incidentes.
Homenaje de estrellas afroamericanasMariah Carey, Lionel Richie y la actriz Queen Latifah, entre otros, honraron la memoria de Jackson. El coreógrafo
Kenny Ortega diseñó una ceremonia solemne donde las ovaciones alternaron con silencios sepulcrales y que estuvo dominada por estrellas afroamericanas.
Mariah Carey fue la encargada de la primera actuación e interpretó el tema de los Jackson Five
I'll Be There junto con
Trey Lorenz. "Te echamos de menos", dijo a modo de despedida.
La actriz
Queen Latifah, visiblemente emocionada, se sumó al homenaje en "nombre de los fans de todo el mundo" y aseguró que "Michael era la estrella más grande en la Tierra", lo que causó un aplauso espontáneo por parte de los miles de asistentes.
Lionel Richie se encargó de dar un tono más religioso con la canción
Jesus is Love y el fundador de la Mowtown,
Berry Gordon, logró poner en pie a los asistentes con un discurso en el que recordó los inicios de Jackson, a quien calificó de "el mayor artista que jamás ha vivido".
Un vídeo repasó durante varios minutos el legado audiovisual y musical del "Rey del Pop" en el que se recordaron sus grandes éxitos discográficos para dar paso a
Stevie Wonder. "Este es un momento que desearía no haber vivido para ver", dijo apenado el veterano cantante que tocó con su piano el tema
Never Dreamed You'd Leave in Summer.
Los ídolos de Los Ángeles Lakers
Kobe Bryant y
Magic Johnson evocaron la humanidad de Jackson y su entrega a las causas benéficas momentos antes de que
Brooke Shields protagonizara uno de los episodios más emotivos. La actriz y ex novia del cantante, con lágrimas en los ojos, ha destacado que "la sensibilidad de Michael era mayor que su talento".
A continuación,
Jermaine Jackson, hermano del artista, cantó, entre lágrimas,
Smile.
De todos los que desfilaron por el escenario azul del Staples Center, el cantante
Usher, que interpretó
Gone too soon, fue el primero en acercarse al féretro.
Multitudinaria ceremonia públicaCentenares de personas se habían apostado desde primera hora de la mañana en los alrededores del Staples Center. En concreto,
más de 17.000 fans accedieron al área donde se desarrolló la ceremonia en honor al "Rey del Pop", aunque otros miles se congregaron en los alrededores para intentar estar cerca de su difunto ídolo, a pesar de no tener entrada.

Algunos fans sin entrada pasaron la noche en los aledaños con la intención de tomar posiciones para estar lo más cerca posible a la ceremonia que, finalmente, ha sido de cuerpo presente.
Despliegue policial masivoUnos
3.200 policías velan por la seguridad del evento, en lo que es considerado el mayor despliegue de agentes en la historia de la ciudad de Los Ángeles.

El departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD, en inglés) mostró su preocupación por la marea humana que se preveía que tomase las calles aledañas al Staples Center.
El subdirector del LAPD, Earl Paysinger, aseguró la pasada madrugada que el contingente preparado para el homenaje a Jackson dejará "pálido" a los dispositivos puestos en marcha para todos festejos anteriores celebrados en Los Ángeles, "incluidos los Juegos Olímpicos de 1984".
Las autoridades cerraron el espacio aéreo en 1,5 kilómetros a la redonda del Staples Center como medida de precaución para evitar accidentes en vista de la gran cantidad de helicópteros que sobrevolarán la ciudad, muchos de ellos contratados por medios de comunicación en un intento de cazar las mejores imágenes.

Las autoridades pidieron públicamente que únicamente se aproximaran al estadio aquellas personas con entrada, pero
es de esperar que muchos desoigan las instrucciones oficiales y acudan a la zona, en algunos casos buscando los tickets que a buen seguro se comercializarán en la reventa.
Hasta 71.000 euros alcanzaron esas entradas en una subasta en Internet, si bien estas actividades ilícitas fueron vetadas progresivamente por portales como Ebay o Craigslist.
Funeral privadoLa familia de Michael Jackson y los amigos más cercanos al "Rey del Pop" llegaron alrededor de las 08.15 hora local de Los Ángeles al
cementerio Forest Lawn de las colinas de Hollywood, hasta donde se desplazó en una comitiva de alrededor de una docena de automóviles escoltados por varios vehículos de la Policía y un nutrido grupo de agentes motorizados desde su domicilio en Encino, Los Ángeles, hasta el camposanto.
Por motivos de seguridad, las autoridades cerraron al tráfico las carreteras por las que pasó la caravana de automóviles.