Todos queremos que el merecido descanso sea de verdad un tiempo de vacaciones, pero para que nada nos amargue estos días es necesario estar prevenido ante determinados peligros. Quemarse al sol, un robo en casa, que el coche te deje tirado, que le pierdan las maletas, un accidente en la piscina o un problema de salmonela pueden arruinarle el veraneo. ¡Evítelo!
Efectivamente, el
verano es el momento del año en el que los "amigos de lo ajeno" hacen su "agosto".
Robos en la calle, en la playa, en el cajero automático y, sobre todo, en el propio hogar están a la orden del día durante el periodo estival y toda precaución es poca.
En la calle, en terrazas, aglomeraciones y semáforos son los lugares preferidos de los ladrones callejeros. La Policía recomienda no perder de vista los objetos personales y no llevar en los bolsos grandes cantidades de dinero en efectivo, joyas o talones bancarios.
Para las mujeres: los bolsos, mejor cruzados con la solapa y el cierre hacia el interior. Para los hombres: la cartera en bolsillos delanteros, a poder ser interiores. Cuidado cuando intenten distraer su atención, es el mejor momento para un robo o timo.
Ojo también en los
semáforos en rojo, los "descuideros" aprovecharán que las ventanillas están bajadas para robar cualquier objeto que se encuentre en el asiento del copiloto. Se aconseja no dejar nada a la vista.
En
terrazas y bares, no deje el bolso en el respaldo de las sillas, ni gafas de sol o teléfonos móviles sobre la mesa. En los cajeros automáticos es importante ver si hay mecanismos sospechosos adosados al cajero y teclear de manera oculta la clave de cuatro dígitos. Especial atención si un individuo le dice que se ha caído algo al suelo.
De cara a presentar una denuncia y facilitar la investigación policial si ha sido víctima de un robo, procure retener los máximos datos posibles de los autores: número de asaltantes, edad aproximada, descripción, vestimentas, acento, tatuajes o piercing. La Policía recomienda denunciar siempre.
Robo en casaDurante las vacaciones dejamos nuestra casa para desplazarnos hasta el lugar de veraneo. Es uno de los momentos preferido por los ladrones, por eso, la Guardia Civil da una serie de consejos para evitar estos robos:
- Instale todos los sistemas de seguridad posibles (puertas de seguridad, rejas o cierres, alarmas).
- Procure que no se note que ha salido. No cierre todas las persianas, deje ropa tendida, etc.
- Colabore en la vigilancia mutua con otros vecinos.
- No deje dinero, joyas ni objetos valiosos en el domicilio o en terrazas sin cerramiento.
- Anote los números de serie de los electrodomésticos: facilitará su identificación en caso de robo.
- Vigile las ventanas que den a patios interiores o calles poco concurridas.
- Ante la presencia de personas extrañas, avise a las Fuerzas de Seguridad.

En caso de robo en casa, mantenga la calma, no toque nada (no cambie nada), presente la denuncia (lleve la documentación de los objetos robados), espere a los agentes en su casa (transmítales cualquier información relativa al suceso) y pida justificante de la denuncia (hará falta para reclamar ante la compañía de seguros).
Los robos de vehículos aumentan hasta un 20 por ciento en verano, especialmente en las zonas costeras. En España se sustraen 155.000 vehículos al año (425 al día), siendo Madrid, Valencia y Andalucía las comunidades más castigadas. Según los datos de Detector, los modelos más robados son el Golf, el BMW Serie 3, el Seat León FR, el Seat Ibiza FR y el Toyota Land Cruiser. Los aparcamientos públicos son lugares donde se registra el mayor número de robos.
Que no te deje tirado el cocheHablando de coches, tal y como solemos recomendar, antes de iniciar su viaje infórmese. Llame al
Centro de Información de Tráfico, al teléfono
900-12-35-05 para conocer el estado de la circulación en la carretera que se va a utilizar. Prepare con antelación el viaje y evite desplazarse en días y horas punta.
También es importante dormir lo suficiente la víspera del viaje. Evite las comidas copiosas, producen somnolencia. Por supuesto, no beba alcohol (disminuye los reflejos y crea una falsa sensación de seguridad) y evite conducir muchas horas seguidas.
Pero para viajar tranquilo y seguro es necesario tener a punto el coche. Lo más importante es que esté en buen estado. Tres reglas básicas:
- Controle la presión y el estado de neumáticos.
- Mida los niveles (aceite, refrigerante, limpiaparabrisas, dirección asistida y frenos).
- Compruebe las luces.
¿Mi avión? y ¿mis maletas?Al respecto de viajar en verano, cuando lo hacemos en avión, siempre tememos dos cosas que nos preocupan: que nos anulen o retrasen la salida o que nos pierdan o deterioren las maletas. Si quiere tener una posibilidad de éxito ante una eventual reclamación, tenga en cuenta lo siguiente:

- Conserve siempre su billete: es la prueba de un contrato entre usted y la compañía aérea.
- Si anulan o retrasan el viaje, es importante identificar la causa. Si es por causas de fuerza mayor o fortuitas, no tiene derecho a indemnización, pero si imputable a la compañía, le pueden compensar (devolución del billete y entre 250 y 600 euros, según el vuelo). Por retrasos también le ofrecerán alojamiento, traslados, información y comida.
- En caso de
overbooking, además de las indemnizaciones previstas, puede reclamar daños y perjuicios siempre que los justifique.
- Si su
equipaje está deteriorado, se etrasa o se lo han perdido acuda a un mostrador de la compañía y explíquelo en un Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR), presente una reclamación y hágalo en el plazo asignado a cada caso: Daños (7 días), Retraso (21 días desde la entrega) y Pérdida (21 días desde la constatación del extravío).
- Si había hecho una declaración del valor del equipaje puede reclamar íntegramente lo declarado, si no, puede pedir hasta 1.200 euros por los daños que pueda probar.
Muy importante: Es probable que en alguna póliza (específica de viajes, multirriesgo del hogar, seguro de tarjetas....) tenga cubierta la asistencia en viaje, o bien que incluya entre la cobertura un seguro de equipajes: revíselas para ver si es así. Y si dispone de un seguro de reclamación de daños, no dude en utilizarlo.
Mucho cuidado con el solHace buen tiempo y uno de los principales problemas del verano es la exposición excesiva al sol. Tenga cuidado con quemarse y las insolaciones (fiebre y dolores de cabeza). Los niños son los más vulnerables y no les debe dar el sol de manera directa.

El director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp), Rafael García Gutiérrez, nos advierte: "Por supuesto, hay que evitar la exposición al sol en las horas de más calor –entre las 12 de la mañana y las 6 de la tarde– y aplicarnos un protector solar adecuado a nuestro tipo de piel".
Además, hay que tener cuidado con no deshidratarse (pérdida excesiva de agua y sales minerales), pero sobre todo vigilar a los niños y ancianos: beban mucha agua o bebidas isotónicas. Otros consejos son:
- Utilice cremas solares con un mínimo de factor 15.
- Repite la aplicación cada 2 horas. Mira si la crema es resistente al agua, si no, vuelve a aplicar al secarte.
- Empieza a tomar el sol poco a poco, No se sobre exponga a los rayos de sol el primer día.
- Cuando termine, dúchese con agua fría y aplíquese una crema hidratante o after sun.
¡Ojo con los chapuzones!Una de las cosas que más nos apetecen en esta época del año es darnos un chapuzón, pero hemos de tener cuidado porque tanto en la piscina, como en el mar, un río o en cualquier otro sitio podemos sufrir un serio accidente.
Es especialmente recomendable tener precaución y no bajar la guardia con el atrevimiento de los niños, sin duda, los más propensos a sufrir este tipo de accidentes. Las estadísticas ya avisan de que los menores de 5 años y los mayores de 14 años tienen mayor riesgo de sufrir accidentes en el agua.
Prevención y vigilancia son claves para evitar traumatismo que pueden llevar a sufrir hemiplejías o ahogamientos. Así, para evitar los accidentes en el agua hay que tener en cuenta estos consejos:
- No naden en sitios prohibidos.

- Enseñe a nadar precozmente a los niños.
- No deje a un niño solo cerca del mar o piscina, aunque sepa nadar.
- No deje que los niños se bañen después de comer.
- Evite que jueguen en el borde de la piscina: pueden resbalar y golpearse.
- Evite los cambios bruscos de temperatura: Cuidado con los baños después de comer, de haber tomado el sol o haber hecho ejercicio.
- Antes de lanzarse al agua compruebe la profundidad y la presencia de elementos o personas con las que chocar. Evitará lesiones en cabeza, cuello y espalda.
- Enseñe a los niños a usar los chalecos salvavidas.
- Vigile el entorno: cuidado con depuradoras en piscinas, remolinos en ríos y de las “resacas” en el mar.
Peligro salmonelaEn verano es muy importante tener cuidado con las comidas. Cinco de cada diez brotes de intoxicación se producen en nuestra propia casa y muchas veces no averiguamos el alimento responsable. Para evitar males mayores, se recomienda cumplir estas recomendaciones:
- Lavarse siempre las manos.
- No rompa la cadena de frío, no recongelar.
- Evite exponer los alimentos a temperatura ambiente.
- Evite usar los utensilios para cocinar sin lavarlos antes.
- Desinfecte la fruta y la verdura con una gota de lejía.
- Descarte todo lo dudoso.
- Evite alimentos que contengan huevo crudo o poco cocido: salsas y postres.
Durante el periodo estival, las intoxicaciones alimenticias más comunes son la salmonela y el estafilococo. Se manifiestan con vómitos, náuseas y gastroenteritis.
La salmonela es un germen que está producido por no limpiar adecuadamente los alimentos, básicamente los huevos. Se recomienda lavar las cáscaras y cocinarlos bien antes de ingerirlos. Por su parte, la intoxicación por estafilococo se produce por comer productos frescos en mal estado. Estos dos tipos de intoxicaciones son leves y de rápida recuperación, excepto en personas muy mayores y bebés, diabéticos o con otras enfermedades.
En el extranjero, cuidado con la diarreaUno de los problemas más habituales cuando salimos al extranjero son los trastornos gastrointestinales provocados por la ingesta de comidas en mal estado por el calor y de agua a la que nuestro organismo no está acostumbrado.
De viaje en un país tropical o en vías de desarrollo hay que tener mucho cuidado con lo que se come y bebe: la diarrea es la enfermedad más frecuente. Lo mejor, preparar con cuidado los alimentos y bebidas. Algunos consejos son:
- No ingerir verduras crudas (atención a las ensaladas), hay que lavarlas muy bien con agua apta para el consumo humano y unas gotas de lejía.
- Las carnes y pescados deben estar muy cocinados. No ingerir moluscos.
- Se recomienda consumir sólo fruta pelada, o muy bien lavada.
- Especial atención a la repostería y helados por su fácil contaminación.
- No consuma leche ni sus derivados sin higienizar.
- Beba sólo agua embotellada. Deberá ser abierta en su presencia.
Otras alteraciones digestivas son el estreñimiento (por las modificaciones en los hábitos alimenticios) o los dolores de estómago (por abusar de picantes, condimentos y frutas ácidas).
El botiquín puede llegar a ser de gran utilidad: Lleve desinfectante, material de cura, cremas solares, repelentes de mosquitos, rehidratación oral y, muy importante, antidiarreicos.
Enfermedades exóticasLo más importante es informarse antes de salir de viaje y vacunarse. La página oficial del
Ministerio de Sanidad informa por países de forma detallada de las posibles enfermedades contagiosas por las que es necesario vacunarse o medicarse.
Algunas vacunaciones están sometidas a reglamentación internacional, pudiendo ser exigido por las autoridades locales un Certificado Internacional de Vacunación. La Fiebre Amarilla, por ejemplo, es una enfermedad vírica de vacunación obligatoria, especialmente recomendada a todos los que se dirijan a zonas infectadas de África y América del sur.
Otra vacunas que se recomiendan son contra el cólera (riesgo muy bajo), fiebre tifoidea (en países en vías de desarrollo es una enfermedad frecuente), hepatitis A, hepatitis B (para viajeros que vayan a permanecer más de 6 meses en zonas endémicas), meningitis meningocócica (obligatoria para viajar a Arabia Saudí durante el período de Peregrinación a la Meca), poliomielitis, rabia, tétanos (se recomienda a todos los viajeros) y otras sólo aconsejables en casos especiales como encefalitis primero estival, encefalitis japonesa, neumococo, difteria o gripe.

Mención especial merece el paludismo o
malaria, enfermedad que afecta a prácticamente a todos los países tropicales. Se transmite a través de la picadura del mosquito Anófeles. Puede resultar grave, e incluso mortal, y por ello es importante hacer una prevención de la misma.
En la actualidad no hay vacuna eficaz por lo que sólo sirve evitar la picadura del mosquito y esto se consigue con repelentes, insecticidas, mangas largas y mosquiteras. Además, alójese en un edificio bien construido y bien conservado y evite salir entre el anochecer y el amanecer pues los mosquitos pican habitualmente durante este período.
Enfermedades de transmisión sexualNo es tampoco un tema menor estar atento al posible contagio de enfermedades de transmisión sexual. El VIH/SIDA y la hepatitis B existen prácticamente en todos los países del mundo.
Las medidas de prevención son las mismas que en su lugar de residencia. El medio más eficaz es el uso del preservativo. Para evitar el contagio a través de la sangre no comparta agujas, jeringuillas ni cualquier otro material que pueda estar contaminado (cuchillas de afeitar, cepillos de dientes, utensilios para tatuajes o acupuntura, etc.).
La OCU le puede asesorar¿Ha tenido problemas en el viaje? ¿El alojamiento no es como esperaba? ¿Las condiciones de sus vacaciones no responden a lo ofertado? Son muchos los consumidores que se enfrentan a este tipo de problemas en sus vacaciones. En 2008, la OCU recibió más de 9.000 reclamaciones relacionadas con viajes y vacaciones.
¿Tiene algún problema durante a sus vacaciones? Llame a los teléfonos 91300 91 51 si es socio o bien al 91 300 91 48 si no es socio, de lunes a viernes, de 9 a 14 horas y de 15 a 18 horas. Los asesores de la OCU le ayudarán a hacer valer sus derechos como consumidor también durante las vacaciones.
Un consejo final: Deje perfectamente anotado, hasta con detalles que puedan parecer en ese momento menores, las cuestiones pendientes, reuniones, papeleos, etc… del trabajo. Cuando se regrese de las vacaciones toda información para volver al quehacer diario será poca. Así, el problema de enfrentarse al jefe, también será menor.