La tragedia de Rayan
EL IMPARCIAL
miércoles 15 de julio de 2009, 01:10h
Apenas dos semanas después del fallecimiento en Madrid de Dalilah, la primera víctima mortal de gripe A en España, moría en el hospital Gregorio Marañón de Madrid su hijo, Rayan, a causa de un error médico. Es difícil imaginar tanta fatalidad cebada en una sola familia, pero así ha sido. A ello se unen las circunstancias que han rodeado a ambas muertes, ya que en el caso de la madre, acudió hasta en dos ocasiones a los servicios sanitarios madrileños por encontrarse mal, sin que le diagnosticasen nada en concreto. Por lo que respecta a su bebé, parece que todo ha sido fruto de un error humano, de fatales consecuencias.
La investigación puesta en marcha por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, determinará las posibles responsabilidades, caso de haberlas. De momento, no cabe sino lamentar unos hechos tan desgraciados como infrecuentes. Y es que la sanidad española en general -y la madrileña en particular- está entre las mejores del mundo. Buena prueba de ello es el prestigio de que goza en el extranjero el personal sanitario español, así como el llamado “turismo sanitario”, fenómeno en auge durante los últimos años y que consiste en los viajes a España de jubilados de toda Europa para ser tratados aquí. Entre la enorme cantidad de pacientes atendidos a diario, es lógico que se produzcan fallos. Ocurre que algunos adquieren una notoriedad tan dramática como poco deseada, pero ello no debe eclipsar el excelente trabajo que realizan a diario médicos y enfermeras de toda España. Revolver ahora con la cualificación profesional de la enfermera que atendió a Rayan y aprovechar para lanzar quejas indiscriminadas con un claro trasfondo político no va a ayudar en nada a la familia. Lo único que procede en estos momentos es aclarar lo sucedido y evitar en lo posible que algo así vuelva a pasar. Sin componendas políticas espurias.