contesta al consejo de enfermería
Aguirre: "Lo importante es que Ryan perdió la vida por un error"
viernes 17 de julio de 2009, 11:17h
Esperanza Aguirre ha contestado al presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, que calificó de "inmorales" e "indecentes" las manifestaciones de gerente del Hospital Gregorio Marañón al anunciar la muerte de Ryan, el hijo de Dalilah, primera víctima de gripe A en España. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha afirmado que lo importante no son las palabras de Antonio Barba sino que el prematuro murió como consecuencia de un "error fatal".
La presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, ha dicho este viernes que "lo peor no son los calificativos" que usó el gerente del Gregorio Marañón, Antonio Barba, al comunicar la muerte de Ryan, sino que "lo importante" es que el bebé "perdió la vida como consecuencia de un error fatal".
Aguirre ha contestado así, en una entrevista en la Cadena SER recogida por Efe, a las críticas recibidas por Barba, la última de ellas la del Consejo General de Enfermería (CGE), que ayer anunció que estudia emprender acciones legales contra el gerente por sus manifestaciones "inmorales" e "indecentes" al anunciar las circunstancias de la muerte del niño.
Además de anunciar que la investigación iniciada por la Inspección Médica de la Comunidad de Madrid podría estar lista este viernes, Aguirre ha revelado que su consejero de Sanidad, Juan José Güemes, le informó por teléfono el mismo día 13 a las 11 de la mañana, poco antes del fallecimiento, de que era "imposible" evitar la muerte de Ryan. Güemes le dijo que se había "confundido la vía de la medicación con la de la alimentación", que eso "según los médicos es letal" y que, en consecuencia, la muerte del bebé se iba a producir "en poco tiempo". Entonces ella manifestó al consejero que había que decir "toda la verdad y cuanto antes", y no, "como muchas veces", "retrasar y faltar a la transparencia".
Ha dicho también que las autoridades madrileñas "no quieren abrumar a la persona que cometió ese error", porque "errar es de humanos y todos erramos todos los días", pero que "lo importante es que Ryan perdió la vida como consecuencia de un error fatal".
Para evitar que un caso como éste se vuelva a producir ha dado instrucciones al consejero de que en los hospitales madrileños se introduzca "inmediatamente" el sistema existente en otros países según el cual las clavijas de las sondas de medicación y alimentación no son compatibles.
Por otra parte, la presidenta madrileña ha informado de que en la Unidad de Neonatología del Gregorio Marañón hay 16 puestos para bebés y 59 enfermeras y 35 auxiliares de enfermería para cubrir todos los turnos, y que el día que ocurrió el error con Ryan había 11 enfermeras y tres auxiliares.