reseña
Oliver Sacks: Musicofilia. Relatos de la música y el cerebro
viernes 24 de julio de 2009, 09:09h
Oliver Sacks, médico y profesor de neurología clínica en Nueva York, narra con gran facilidad y sugestión múltiples historias personales, donde se describen los efectos que la música causa sobre los sentidos, el pensamiento y la emoción.
Decía Stravinski que “la música no representa nada más que a sí misma”. La música, en sí misma, carece del poder de los conceptos, del lenguaje, de los símbolos o imágenes. Pero cuando se conecta con nosotros, entonces se produce el sentido. Así, la música nos invita a imaginar, nos evoca pensamientos olvidados, hace fluir nuestras emociones… Hasta colores puede llegar a inspirar. Oliver Sacks, médico y profesor de neurología clínica en Nueva York, narra con gran facilidad y sugestión múltiples historias personales, donde se describen los efectos que la música causa sobre los sentidos, el pensamiento y la emoción.
Las historias de vida de músicos profesionales, de pacientes con enfermedades o lesiones cerebrales, se relatan en episodios que nos dan a conocer desde la pasión por la música que surge de manera repentina, hasta la capacidad de la música para generar miedos, alucinaciones y otras disarmonías musicales.
Sacks nos enseña los efectos curativos de la música, su poder para provocar fantasías, sueños intensos o vívidos recuerdos a aquellos que, por diferentes causas, no pueden acceder a ellos con facilidad. Nos hace ver que la música forma parte del ser humano y que para aquellos que tienen algún tipo de dolencia, posee el poder de recuperar lo que antes se encontraba perdido. Musicofilia es un libro rítmico, armónico, intelectual, que mezcla el conocimiento neurológico con la belleza de las emociones y de los sentimientos vitales.
Por Joaquín Fernández Mateo