jornada de recuperación de fuerzas
Hoy etapa de transición en el Tour antes del Mont Ventoux
viernes 24 de julio de 2009, 10:43h
Después de la contrarreloj de ayer en la que Contador dejó claro que no tiene rival, el Tour de Francia tiene hoy una etapa llana de 178 kilómetros, para que los equipos que todavía no han ganado una etapa lo intenten en fugas de largo recorrido. Para los que optan a la clasificación general, día casi de descanso antes de afrontar el último sacrificio de este Tour, el Mont Ventoux.
Que Alberto Contador no tiene rival en la alta montaña ya se sabía; que es el más fuerte de este Tour de Francia también; pero ayer se descubrió que el corredor español es capaz de pulverizar los tiempos de sus rivales en la contrarreloj, acercándose al rendimiento de su ídolo, Miguel Induráin.
La contrarreloj de Annecy permitió a Contador sentenciar este Tour, sacando más de cuatro minutos al segundo Andy Schleck, que realizó una gran contrarreloj, ya que no es su especialidad. Lance Armstrong, que recuperó la tercera posición, demostró que este año ha venido al Tour como un humano más, eso sí con la clase de siempre. El americano batió a Frank Schleck ya en la primera partev de la contrarreloj, aunque se le hizo larga y acabó perdiendo más tiempo de lo previsto.
El británico Wiggins se aferra a su lucha por el podio con una contrarreloj de mucho nival, que le permitió marcar los mejores tiempos hasta que Contador le rebasó. Y de los "gallos" de esta carrera, Andreas Klöden realizó una contrarreloj buena pero sin alardes, y es que el Tour se le está haciendo muy largo y parece que el ataque de Contador en La Colombiére le ha hecho caer en picado.
Para hoy el Tour ofrece una etapa larga y llana, terreno para fugas de largo recorrido. Como todos los años, hay equipos que en la tercera semana de Tour no han ganado ni una etapa, y son jornadas como las de hoy las que están marcadas. Así pues, se espera la lucha de los ciclistas hambirentos de gloria parcial.
La parte alta de la clasificación general no se moverá, ya que los hombres fuertes de la carerra tendrán que aprovechar esta jornada para recuperar fuerzas, porque todavía queda la subida al irrespetuoso y traicionero Mont Ventoux; irrespetuoso porque no tiene en cuenta la carrera o trayectoria de los ciclistas que tumba; y traicionero porque en más de una ocasión el maillot amarillo de la carerra sucumbe en este monte pelado y se hunde en su pegajoso asfalto.
Jornada tranquila para los grandes pero oportunidad de urgencia para los que todavía no han ganado ninguna etapa, por lo que lucharán hasta el límite para justificar su presencia en este Tour.