LEY ANTITABACO
El incumplimiento de la ley plantea la necesidad de una nueva norma
sábado 29 de diciembre de 2007, 13:27h
Sanidad da un sobresaliente a los espacios de trabajo y transportes públicos, y un aprobado justo a los bares y restaurantes respecto a la aplicación de la Ley del Tabaco, que, en su segundo aniversario, sigue sin aplicarse por igual en todas las Comunidades Autónomas. Según el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, esta norma, además de haber contribuido a disminuir el consumo de tabaco, ha conseguido que hayamos ganado espacios sin humo en lugares de trabajo, transporte público y edificios de carácter público. No obstante, en este primer balance, destaca el ámbito de la hostelería, donde el cumplimiento no es tan satisfactorio, a pesar de que cada vez se encuentran más restaurantes con el cartel de libre de humo.
Se estima que en torno a un millón de personas ha conseguido dejar de fumar en este periodo y que el consumo de este producto se ha reducido un 10%. Aún así el desarrollo normativo no ha sido tan eficaz en los establecimientos hosteleros situados en comunidades como Madrid, Castilla y León, Comunidad Valenciana y La Rioja que han hecho una lectura más suave. Sanidad libra la batalla con las comunidades del PP donde no se aplica plenamente la Ley del Tabaco en los tribunales. Según Martínez Olmos, "lo que no se puede hacer desde ninguna Comunidad Autónoma es rebajar la aplicación" de la norma.
Una ley más eficaz
El balance es diferente para el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, del que forman parte más de 40 asociaciones del sector sanitario implicadas en la lucha contra la nicotina, que considera necesario una nueva ley. "La ley ha funcionado en los centros de trabajo porque era muy clara: no se puede fumar en este recinto. Por eso pedimos que todos los lugares públicos sean espacios sin humo", señala el portavoz del Comité, Rodrigo Córdoba, quien opina que "no es coherente que en unos lugares se permita y en otros no, porque eso genera un incumplimiento generalizado de la ley". Asegura que hubo una cierta ingenuidad colectiva pensando que casi la mayoría de los establecimientos pequeños se declararían sin humo, y si no hay una regulación que obligue se ha demostrado que la autorregulación no funciona en la hostelería, añade. Por eso, desde el Comité se plantea "que no merece la pena seguir insistiendo en que se cumpla ley, sino hacer una ley nueva, porque con ésta nos metemos en un debate jurídico de recursos que no conduce a ninguna parte".
Aprovechando la nueva regulación, propone que se incluya la financiación de los tratamientos para dejar de fumar y que se cree una "red sanitaria más potente", con profesionales dedicados a las patologías derivadas del consumo de tabaco. Además, desde este organismo, se apuesta por subir el precio del tabaco, ya que explica que "el esfuerzo económico que tiene que hacer un adolescente para adquirirlo es igual que hace diez años".
Desde el Ministerio los planes de futuro van encaminados a pedir a las Comunidades Autónomas que "hagan esfuerzos" en relación con las inspecciones y la imposición de sanciones por el incumplimiento de la ley y a firmar con ellas acuerdos que permitan la vigilancia de su cumplimiento.