Dilemas universitarios
Enrique Aguilar
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enrique_aguilarucaeduar/15/15/19/23
miércoles 05 de agosto de 2009, 20:29h
Quiero volver sobre un asunto recurrente en estas columnas, complejo, preocupante y sobre el cual existen miradas divergentes: la universidad.
¿Qué entiendo por universidad? Nada que no haya sido dicho miles de veces, a saber: una comunidad de profesores y alumnos, ayuntamiento de maestros e de scolares, como la definió Don Alfonso el Sabio.
La universidad es depositaria, trasmisora y creadora de conocimiento, una etapa trascendental en el programa perdurable que es (o debería idealmente ser) para cada uno la educación. Al mismo tiempo, la universidad es un ámbito de investigación, de enseñanza, de reflexión y de diálogo. Porque, ciertamente, la universidad no sólo contribuye a nuestra salvación personal. También es un proyecto de salvación colectiva.
Hoy, sin embargo, importan más otras cosas. Los estándares de productividad, los niveles de titulación, los informes de desempeño académico, la planificación, la evaluación institucional, las técnicas de aprendizaje, las consultorías... Todo aburridísimo (al menos para mí), cuantitativo y meramente instrumental. Árboles que nos impiden ver el bosque.
Se ha perdido la noción de claustro. Poco interesa lo que sucede dentro de las aulas, o el crecimiento personal de los alumnos, o las desventuras del profesor. Reducidas a empresas de servicios, algunas universidades son víctimas de pesadas burocracias que, en nombre de quién sabe qué estrategias del management, desvirtúan los fines de la universidad, y desde luego también los medios.
A estos temas, entre otros, se refiere un excelente trabajo de Ana Donini publicado en el número 27 de la revista Consonancias, que edita el Instituto para la integración de la UCA. Creo que son temas prioritarios, aunque se los subordine a otras urgencias o, directamente, se los ignore. Tal vez, sólo tal vez, si se convocara a todas las partes involucradas a debatirlo, la universidad, sin dejar de hacer frente a los desafíos presentes, se vería llamada a recuperar su espíritu y, en virtud de ello, a humanizarse.
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Politólogo
ENRIQUE AGUILAR es director del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina
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