Involución palestina
lunes 10 de agosto de 2009, 09:10h
La renovación del liderazgo al frente de Al Fatah del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, es algo que no ha sorprendido a nadie. En cambio, ha llamado la atención el giro radical que la presuntamente facción moderada palestina ha dado con respecto a sus tradicionales reivindicaciones. Así, con independencia de seguir dejando la puerta abierta a un posible diálogo con Israel, los guiños hacia los terroristas de Hamas se han dejado sentir con inusitada fuerza.
Bien es verdad que las soflamas lanzadas en Belén pueden ir destinadas al consumo interno de los palestinos más radicales, pero lo cierto es que, tras la muerte de Arafat, se echa de menos un liderazgo palestino sólido y aglutinante. No es el caso de Abbas quien, durante estos años, ha sido incapaz de hacer valer su autoridad -prácticamente nula en la franja de Gaza, donde quien manda es Hamas- en un pueblo, el palestino, desunido y sin esperanza. Puede que sus intenciones no sean malas y, desde luego, la dificultad de su tarea es indudable. Pero quizá sea hora ya de que los palestinos encuentren a un líder capaz de afrontar un contencioso que dura ya demasiado y, al mismo tiempo, desmarcarse de una vez por todas de la lacra terrorista, esa que tanto les deslegitima. De momento, Abbas no ha sabido hacer ni lo uno ni lo otro, por lo que los auspicios de su nueva etapa al frente de la ANP no son precisamente halagüeños. Ojalá en esta ocasión las circunstancias le sean más propicias. Falta hace. Porque el contencioso Palestino no es la causa del terrorismo islamista pero, indudablemente, es un pretexto que lo alimenta en una parte de la opinión musulmana.