instituto de estudios fiscales
La satisfacción con los servicios públicos ha caído en el último año
martes 18 de agosto de 2009, 12:46h
El 57 por ciento de los españoles cree que la oferta pública de servicios y prestaciones ha mejorado en los últimos cinco años, según el Barómetro Fiscal de 2008 que elabora el Instituto de Estudios Fiscales (IEF). En su conjunto, el grado medio de satisfacción con los servicios y prestaciones públicas es de 2,7 puntos (en una escala del 1 al 4), lo que supone un descenso respecto a la nota recibida en 2007, que fue de 2,8 puntos.
El estudio, que analiza la relación entre la oferta pública de servicios y prestaciones y los impuestos que se pagan, alude también al cumplimiento de las obligaciones fiscales, que ha mejorado para el 59 por ciento de los encuestados, aunque el 67 por ciento cree que el fraude fiscal ha subido. Los ciudadanos atribuyen el elevado fraude a la impunidad que disfrutan quienes lo practican (según el 40 por ciento), la falta de honradez (37 por ciento) o el hecho de que los actuales impuestos son altos (33 por ciento).
Según este informe, la crisis hizo elevarse en siete puntos el porcentaje de hogares que recibieron en 2008 prestación por desempleo, hasta el 24 por ciento, mientras que se percibieron pensiones de jubilación en un 23 por ciento de los hogares, frente al 31 por ciento de un año antes. Aunque es alta la proporción de ciudadanos que cree que los servicios públicos han mejorado, ha disminuido la valoración del acceso universal a estos servicios, que apoyan el 63 por ciento de los encuestados frente al 79 por ciento de 2002.
El 88 por ciento de los encuestados utilizó la sanidad pública, el 83 por ciento las infraestructuras y el 85 por ciento el transporte público, aunque el porcentaje baja en otros servicios como la educación pública, que dijeron utilizar sólo el 43 por ciento de los hogares. Sin embargo, la educación es el servicio público mejor valorado junto con las infraestructuras, con 2,9 puntos (en una escala del 1 al 4). Les siguen los transportes públicos y la sanidad (2,8 puntos).
La peor valoración se la llevan las prestaciones por desempleo y las pensiones de jubilación (2,4 puntos), seguidas de las pensiones de enfermedad (2,5 puntos). Además, el servicio público que más ha mejorado para los encuestados en los últimos cinco años son las infraestructuras (23 por ciento), seguidas de la Sanidad (22 por ciento) y la educación (16 por ciento). Un 13 por ciento de los ciudadanos cree que ningún servicio ha mejorado.
La Sanidad es, con creces, el servicio que mayor margen de mejora tiene según los encuestados, pues así lo cree el 44 por ciento de ellos, seguida de la Educación (15 por ciento) y los transportes públicos (14 por ciento). Hay un alto grado de acuerdo en que existe un margen de mejora para el conjunto de la oferta pública de servicios y prestaciones (se le otorga a esta afirmación 2,8 puntos), aunque también se percibe que son accesibles para todos (2,7 puntos). Con lo que no parecen estar de acuerdo los encuestados es con que sea la iniciativa privada la que gestione o financie estos servicios (estas afirmaciones sólo cuentan con 1,6 puntos).
En cualquier caso, el grado medio de acuerdo en que los servicios y prestaciones públicas justifican el pago de impuestos sigue siendo alto (2,5 puntos), aunque disminuye algo si se pregunta por la adecuación entre lo que se contribuye y lo que se recibe a cambio (2,4 puntos). También empeora la nota si se pregunta por la gestión correcta de los servicios públicos (2,2 puntos, dos décimas menos que en 2007).
Asimismo, el 40 por ciento de los ciudadanos cree que hay una misma relación entre impuestos y servicios prestados que en otros países europeos, aunque el 36 por ciento piensa que dicha relación es peor y sólo el 10 por ciento la considera mejor.