Jornada 25
El Barça recibe a un Levante tocado por la situación económica del club
sábado 23 de febrero de 2008, 17:21h
En el Camp Nou, el FC Barcelona tendrá la oportunidad de volver a gustarse ante su público, cuando reciba la visita del Levante, actual colista de la Liga, en un choque en el que los blaugranas pretenden seguir reforzando su moral, después de haber rebajado a cinco puntos la distancia respecto al Real Madrid y de haber dejado casi resuelto el cruce con el Celtic de Glasgow en la Liga de Campeones.
El brillante triunfo (2-3) de los azulgrana en Glasgow, con dos grandes goles de Messi y uno de Henry, y una buena actuación de Ronaldinho en el regreso del '10' a la titularidad, sumada a su anterior victoria en Zaragoza (1-2), pese a la polémica por el arbitraje, han relanzado al Barcelona de cara a afrontar el tramo decisivo de la temporada.
Los fantásticos descansan
Ante el Levante, Rijkaard dará descanso a Henry y Deco, por lo que la presencia de los llamados 'cuatro fantásticos' en el Camp Nou tendrá que esperar una semana más. Además, el técnico holandés recupera para este partido al joven Bojan y a Zambrotta, que vuelve a la lista tras tres partidos de baja por lesión.
Sin embargo, pierde a Márquez, debido a una contusión que recibió durante el partido ante los escoceses y por la que descansa para estar a punto el miércoles en la ida de las semifinales de la Copa del Rey ante el Valencia en el Camp Nou. Con la ausencia del mexicano, vuelve a la convocatoria Edmílson, que no viajó a Escocia.
Sin el mexicano y con Zambrotta, todo apunta que Rijkaard retocará de nuevo la línea defensiva para situar a Puyol en el centro de la zaga junto a Milito o Thuram, pues podría dar descanso al central argentino, y devolver la titularidad en la banda derecha al lateral italiano.
El Levante, por su parte, continua inmerso en una gran crisis deportiva e institucional, y acude al Camp Nou con la polémica de la situación económica aún presente. De Biasi tendrá a su disposición a todos sus hombres para intentar sacar algo positivo de Barcelona y aumentar las esperanzas de permanencia de los valencianos.