bombardeo contra insurgentes
Un ataque de la OTAN deja al menos 90 muertos en Afganistán
viernes 04 de septiembre de 2009, 08:50h
Al menos 90 personas podrían haber muerto en la provincia de Kunduz, en Afganistán, tras la explosión de dos camiones de gasolina robados por la insurgencia afgana. La explosión se produjo debido a un bombardeo aéreo de fuerzas de la OTAN en la zona.
Al menos 50 insurgentes han muerto, y al parecer decenas de civiles, este viernes en un bombardeo de la ISAF en el norte de Afganistán, que será investigado por la organización debido a las denuncias de la población local de que el ataque ha causado decenas de víctimas civiles. El bombardeo tuvo lugar esta mañana en la norteña provincia de Kunduz, mientras los talibanes permitían que los lugareños obtuvieran combustible de dos camiones-cisterna que habían robado horas antes, dijo a Efe el gobernador provincial, Mohammad Umar.
El gobernador había informado en un primer momento de la muerte de 90 personas -la mitad, civiles-, pero más tarde rectificó y fijó la cifra de víctimas mortales entre 50 y 60, la mayoría insurgentes. Además, en rueda de prensa, el jefe de la Policía provincial, Razaq Yaqubi, especificó casi al mismo tiempo que el bombardeo mató a 56 insurgentes y causó heridas a otros trece, y que varios civiles también perecieron durante la acción.
Ese balance se aproxima al difundido por el ministerio de Defensa de Alemania, cuyas tropas están presentes en Kunduz y que informó de la muerte de al menos 50 insurgentes en el bombardeo pero descartó "presumiblemente" las víctimas civiles, por boca de un portavoz. "No vamos a especular sobre el número de fallecidos. Ahora mismo estamos investigando las informaciones de civiles muertos en el ataque. Nos tomamos esas reivindicaciones muy seriamente", dijo a Efe al respecto una portavoz de la ISAF en Afganistán.
La versión alemana choca con la de varios testigos citados por la agencia de noticias afgana AIP, que denunciaron la muerte de decenas de personas, entre ellas mujeres y niños, víctimas del ataque de la aviación internacional.
Los talibanes habían robado anoche dos camiones en un falso control en la carretera que une las provincias de Kunduz y Baghlan, y luego intentaron llevarlos al distrito de Charsadah, según explicó a la agencia AIP el portavoz talibán Zabiullah Mujahid. Pero los camiones quedaron atascados en un banco de arena, a campo abierto, cuando los secuestradores trataban de vadear el río Kunduz, de forma que los insurgentes permitieron que los civiles extrajeran el combustible de los vehículos.