El peligro de navegar por el Indico
jueves 10 de septiembre de 2009, 02:05h
Ayer un atunero vasco escapaba milagrosamente de un ataque pirata cerca del litoral somalí; y ya van tres en pocos días. Dichos ataques han tenido como protagonistas a embarcaciones de pesca, pero lo cierto es que remolcadores, barcos mercantes, pesqueros, embarcaciones de recreo y prácticamente cualquier cosa que flote es susceptible de ser abordada por piratas en las aguas costeras de Somalia. De hecho, la recomendación que los gobiernos de todo el mundo dan a sus navegantes es que, de no ser imprescindible, se abstengan de navegar por aquellas aguas.
Con todo, la zona es paso obligado de muchas rutas navieras. No en vano, el llamado “Cuerno de Africa” da acceso al Mar de Arabia y es además la puerta de entrada al Mar Rojo. El problema de Somalia es que allí no existe un Estado como tal; en palabras de un diplomático español, aquello es un “agujero jurídico”. Precisamente por ello, barcos y aviones militares de varios países patrullan la zona en defensa de la navegación comercial, sin que ello de momento haya conseguido disuadir a los piratas de emprender sus acciones. Pero al menos, ha brindado algo de seguridad a los marineros que navegan por aquellas aguas. Y de paso, ha mostrado cómo el entendimiento entre diferentes es posible si hay detrás un interés común.
El comunismo y el fundamentalismo islámico hicieron trizas la estructura de un país que a día de hoy es completamente inviable. Y no hay que olvidar que allí viven seres humanos, indefensos e impotentes ante el abismo que se cierne ante ellos. También con ellos tiene una responsabilidad la comunidad internacional. Estados Unidos, Canadá, Japón y la Unión Europea entre otros han tomado cartas en el asunto, como no podía ser de otra manera. Ha sido precisamente un país europeo, Francia, quien ha propuesto la posibilidad de situar infantes de marina armados en sus buques civiles como medida disuasoria, lo cual parece una idea al menos digna de ser sometida a consideración. Con todo, se echa de menos la actuación de colectivos como la Liga Árabe, en tanto que más de una vez se ha pronunciado sobre el drama que viven sus “hermanos somalíes”. También sería una excelente oportunidad para que la Alianza de Civilizaciones mostrase que sirve para algo. Triste destino el de los somalíes, si su suerte dependiera de ello.