Desconfianza frente Washington y París
Argelia lidera un frente antiterrorista en el desierto del Sahara
martes 15 de septiembre de 2009, 12:57h
Casualidad o no, pocos días después de la visita de Hugo Chávez a Argelia y Libia y su presencia en el desfile castrense panafricano realizado en Trípoli, cuatro delegaciones de los Ejércitos de Argelia, Mauritania, Malí y Níger, han alcanzado en Argel el domingo 6 de septiembre un acuerdo para constituir un frente militar antiterrorista destinado a hacer frente a los grupos de Al Qaeda que pululan por el desierto del Sahara. “Se trata de un plan preciso para combatir la criminalidad y el terrorismo islamista en la región del Sahel”, afirma el cotidiano argelino El Watan, cercano a los círculos militares. Por primera vez desde hace años, en dicho Plan no figura la presencia ni de militares ni de expertos norteamericanos y franceses.
Casualidad o no, pocos días después de la visita de Hugo Chávez a Argelia y Libia y su presencia en el desfile castrense panafricano realizado en Trípoli, cuatro delegaciones de los Ejércitos de Argelia, Mauritania, Malí y Níger, han alcanzado en Argel el domingo 6 de septiembre un acuerdo para constituir un frente militar antiterrorista destinado a hacer frente a los grupos de Al Qaeda que pululan por el desierto del Sahara. “Se trata de un plan preciso para combatir la criminalidad y el terrorismo islamista en la región del Sahel”, afirma el cotidiano argelino El Watan, cercano a los círculos militares. Por primera vez desde hace años, en dicho Plan no figura la presencia ni de militares ni de expertos norteamericanos y franceses.
Los planes antiterroristas de los últimos años liderados respectivamente por Francia y Estados Unidos, habían suscitado recelos por parte de los países de la región. Nuackchot, Bamako y Niamey terminaron por plegarse a las presiones de Argel y constituir su propio frente antiterrorista. La presencia de bandas armadas a lo largo de los 3.300 kilómetros de frontera común en la banda del Sahel, hacen imposible que un sólo país pueda hacer frente a la criminalidad organizada en la región.
El Pentágono había lanzado hace tiempo el llamado Plan Pan Sahel destinado a formar unidades especializadas de los Ejércitos locales en la lucha antiterrorista. Sin embargo su impacto sobre el terreno ha sido mínimo, en gran parte por la falta de presupuesto consecuente. París, por su parte, mantiene relaciones estrechas con los Ejércitos de sus antiguas colonias, y los servicios secretos galos disponen de antenas locales muy experimentadas. Sin embargo ni la ayuda americana, ni la francesa, han frenado la proliferación de grupos armados, el contrabando y el secuestro de turistas extranjeros, algunos de ellos asesinados.
En la ciudad argelina de Tamanrasset, considerada como la capital religiosa de las tribus tuaregs saharianas, se reunieron el mes pasado los Jefes de Estado Mayor de los cuatro Ejércitos, que acordaron hacer una “limpieza” de grupos armados en la región y hacer más seguras las fronteras. Además de las bandas islamistas afiliadas a Al Qaeda del Magreb Islámico, en esa zona desértica han proliferado las redes de contrabandistas que disponen de gran cantidad de armas y medios de transporte, varios grupos insurgentes tuaregs en particular en el norte de Mali, y últimamente grupos de narcotraficantes que transportan grandes alijos de cocaína procedente de Colombia y que transita por el Golfo de Guinea.
La plasmación del acuerdo alcanzado por los Estados Mayores militares, se ha traducido en “un plan técnico que permitirá a nuestros Ejércitos trabajar juntos en la lucha contra el terrorismo y el crimen”, según declaraciones de un alto mando militar de Malí. Están previstas diversas incursiones militares en la zona, con ayuda de aviones de combate, de tanques y vehículos blindados, apoyados por infantería ligera con misiles tierra-tierra. Los cuatro países han acordado además formar patrullas mixtas que rastrearán la región.
El acuerdo alcanzado en Argel permitirá por primera vez a unidades militares de los países concernidos intervenir dentro de las fronteras de otro país. Algo que nunca se había conseguido fuera de las maniobras conjuntas. Destacamentos militares mauritanos podrán de este modo, perseguir a los comandos terroristas que actúan en su país, cuando estos se refugian en territorio maliense. Lo mismo podrá hacer la aviación argelina en Níger o Malí.
Los grandes acuerdos de infraestructuras regionales así como la explotación conjunta de las riquezas mineras, no son por otra parte ajenas al acuerdo alcanzado en Argel entre las Fuerzas Armadas de los cuatro países ribereños con el Sahara.