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21 congresistas cambian de partido

El partido de Álvaro Uribe gana representantes

miércoles 16 de septiembre de 2009, 10:33h
A las 12 de la noche del lunes finalizó el plazo que permitía a señorías, concejales y diputados regionales colombianos a cambiarse de chaqueta política sin ser sancionados. Sólo al partido del presidente, Álvaro Uribe, el de la U (Partido Social de Unidad Nacional), que fue el más popular del día, llegaron 21 nuevos representantes entre ambas cámaras, aunque perdió tres, pero si suman los otros cargos públicos de menor rango, los nuevos integrantes se cuentan por centenares.
A las 12 de la noche del lunes finalizó el plazo que permitía a señorías, concejales y diputados regionales colombianos a cambiarse de chaqueta política sin ser sancionados. Sólo al partido del presidente, Álvaro Uribe, el de la U (Partido Social de Unidad Nacional), que fue el más popular del día, llegaron 21 nuevos representantes entre ambas cámaras, aunque perdió tres, pero si suman los otros cargos públicos de menor rango, los nuevos integrantes se cuentan por centenares.

Si bien el de la U recibió más 'travestis' que nadie —otra definición utilizada estas jornadas de conversión—, lo cierto es que sus aliados y adversarios tampoco se quedaron mancos. El Partido Conservador obtuvo 11 nuevos escaños pero se le fugaron cuatro; y el Liberal gañó cuatro y perdió uno. El gran damnificado fue Cambio Radical, que vio partir a 11 y sólo recibió un refuerzo.

El mega cambalache tiene su origen en una reciente reforma política que pretende cerrar al paso al transfuguismo en los partidos, algo común en el país sudamericano. A partir de ahora, quien traicione sus siglas perderá su asiento.

Pero como no querían "limitar el derecho de todo ser humano a cambiar de ideología", según palabras del senador Roy Barreras, permitieron por una única y sola vez dar el salto a la formación política que quisieran antes de la medianoche del día 14.

Lo que Barreras llama ideología, los detractores de la medida —como el periodista Daniel Coronell— lo tildan de interés electoral puro y duro, sobre todo hacia las filas uribistas.

El trasfondo de todo hay que buscarlo en la carrera electoral y en el intento de Uribe por volver a presentarse. En marzo hay legislativas y en mayo las presidenciales, y en un país de listas abiertas, donde resultar elegido es una proeza muy costosa, cada cual busca el paraguas que mejor le convenga. Y el hecho de que tantos vean en la U su futuro significa que apuesta por un tercer mandato del presidente y por contar con un grupo en Congreso y Senado muy fuerte que luego arrastrará votos en los comicios locales venideros. Al mismo tiempo, servirá para aprobar cualquier ley que necesiten para llevar el referéndum que llevará la reelección a buen puerto.