sólo cuando se restablezca la confianza
El FMI anima a desmantelar los planes anticrisis de forma coordinada
lunes 21 de septiembre de 2009, 10:10h
El Fondo Monetario Internacional considera que las medidas adoptadas en el mundo para luchar contra la crisis han sido exitosas. El FMI habla ya de desmantelarlas, pero pide que sea de forma coordinada y sólo cuando se haya asentado la confianza en las instituciones.
El Fondo Monetario Internacional ha emitido el Informe de Estabilidad Financiera de octubre de 2009, en el cual asegura que “la disminución del estrés en el sector bancario y el restablecimiento parcial de la autosuficiencia en los mercados de deuda más dañados son indicios prometedores de que las intervenciones públicas más extensas en el sector financiero desde la Gran Depresión ayudaron a contener el temor de riesgo sistémico”.
Ese temor se ha aminorado y las medidas han restablecido, al menos en parte, la confianza en el sistema. Pero el FMI no dice que se haya aminorado lo que llama “riesgo sistémico”. Ahora bien, “las respuestas frente a la crisis fueron rápidas y, en cierta medida, lograron calmar los mercados financieros y restablecer el funcionamiento del mercado”.
El FMI reconoce que la crisis de liquidez se ha convertido en una crisis de solvencia, pero considera que “los anuncios de recapitalización de los bancos y de compras de activos por parte de las autoridades lograron un máximo de eficacia, ya que contribuyeron a aliviar el riesgo crediticio”.
El debate, ahora, es cómo y cuándo desmantelar las medidas anticíclicas. El organismo internacional reconoce que “no hay un modelo general que dicte cuándo desmantelar las medidas lanzadas durante la crisis ni en qué orden”.
Pero sí señala que debe guiarse por ciertos principios, como hacer una comunicación “clara sobre el cuándo y el cómo” de ese proceso, y desarrollarlo de forma coordinada, para “impedir oportunidades de arbitraje entre sectores o entre países. Por ejemplo, de ser posible, es preferible que los países coordinen el desmantelamiento de las garantías públicas de emisión de deuda bancaria”.
La tercera recomendación apunta a que “la prioridad debe ser desmantelar los programas de respaldo que producen un impacto distorsionador sustancial en los mercados financieros e implican grandes pasivos contingentes para los gobiernos”.