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Los nuevos empleados, insuficientes

Cárceles desbordadas por el aumento de presos

domingo 04 de octubre de 2009, 19:50h
Instituciones Penitenciarias contará el próximo año con 1.254 nuevos empleados. Sin embargo, los sindicatos no están contentos. Representantes de ACAIP y UGT acudieron a protestar durante el acto de la festividad de la Merced el pasado día 24 mientras el titular de Interior hacía este anuncio. Argumentan que la situación en las prisiones es insostenible por el crecimiento “bestial” de la población reclusa que ya supera los 76.500 presos, casi 3.000 más que a principios de año. Por Miriam Carmona
Agresiones, altercados, motines e insalubridad son sólo algunos de los efectos que provocan el hacinamiento y la masificación que sufren las cárceles españolas. Fuentes del sindicato Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP) han explicado a EL IMPARCIAL el porqué de su descontento a pesar de que el ministro Rubalcaba anunciase un incremento de 1.254 empleados para las prisiones el próximo año.

“Si el 2 de enero de 2009 la población reclusa era de 73.481 presos a día de hoy ya es de 76.647. El incremento de los presos en España es bestial. Las cárceles están masificadas y falta personal”. Al ritmo que aumenta el número de personas encarceladas, de las que 7 de cada 10 son extranjeras, no es de extrañar que se incorpore más personal. Sin embargo, estos empleados tendrán como destino los nuevos centros que ahora están en fase de construcción, como Mahon en Baleares o Norte I en Iruña. Mientras, el resto de prisiones continúa creciendo en número de encarcelados y siguen contando con el mismo personal funcionario. Así se dan situaciones como las de centros de reciente construcción de Morón (Sevilla), Estremera (Madrid) y Albocassser (Castellón) que con apenas un año de vida ya tienen de media 1.500 presos, lo que significa que no sólo están llenos sino que superan con creces su capacidad.



La cárcel de Estremera, séptimo centro penitenciario en Madrid, es un centro tipo, como el de Soto del Real. En 1991, se puso en marcha un plan de renovación que incluye un modelo tipo de cárcel. Estos centros son idénticos en estructura y tienen capacidad para 1.008 celdas y en la actualidad acogen a 400 o 500 presos más de los que debiera. “La tasa de hacinamiento de media en las prisiones españolas supera en la mayoría de los casos el 200 por ciento”, según han asegurado fuentes de ACAIP. Mientras que los centros de Morón y Albocasser cuentan con 1.214 celdas, por lo que superan también el límite de su capacidad.

El hacinamiento y la Gripe A
Dejando a un lado las agresiones que sufren día a día estos funcionarios y la falta de vigilancia de las celdas por falta de personal, uno de los problemas más graves que trae la masificación es la incapacidad de hacer frente a una posible epidemia de Gripe A. Desde ACAIP denuncian que “no hay celdas suficientes para el aislamiento de enfermos, no hay medios, ni ningún protocolo para hacer frente a un contagio masivo en un centro penitenciario”.

¿No hay dinero?
Sin embargo, el motivo principal de las reivindicaciones de los sindicatos y por el que el pasado día 24 de septiembre protestaron durante el acto de entrega de medallas al mérito penitenciario que se conceden con motivo del día de a Merced, pasa por “el incumplimiento de los compromisos que alcanzaron con la Administración en 2005”.

Cárcel de Estremera en Madrid
A finales de marzo de 2005, los sindicatos firmaron con el entonces ministro del Interior, José Antonio Alonso, un pacto para mejorar las condiciones de trabajo y las importantes carencias de las instituciones penitenciarias. Uno de esos compromisos era el de jubilación anticipada de los funcionarios que ahora la Administración ha suprimido del anteproyecto de Ley que regula este pacto. La razón principal por la que se rompen estos compromisos según Interior “es la falta de dinero. Desde ACAIP somos conscientes de las dificultades económicas que sufre el país y por eso estamos dispuestos a adaptarnos a plazos largos, pero no toleramos que no se cumpla el acuerdo de hace cuatro años”.

Lo que más ha indignado a los funcionarios es que Interior argumente que no hay dinero para sus reivindicaciones y observen día tras día como se derrocha el dinero de los españoles. Lo último, una cena especial con langostinos y cochinillo que ascendió a 7.000 euros para los presos de Picassent con motivo del día de la Merced.

Sin embargo, este tipo de críticas se extienden al resto de prisiones españolas. Fuentes de ACAIP han confirmado que en los nuevos centros se ha dotado cada celda con un televisor LCD de entre 19 y 22 pulgadas lo que supone un desembolso de 300.000 euros por cada prisión. En la prisión de Valencia se organizó una salida terapéutica con bicicletas, el coste de cada una fue de 700 euros. Este tipo de salidas son habituales y según denuncian desde el sindicato se han realizado “visitas guiadas que siempre terminan en un buen restaurante a costa del erario público”.

“En Castellón, se han gastado 220.000 euros en un campo de fútbol de hierba artificial, pista de padel y de atletismo, instalaciones con las que también está dotado el centro de Ocaña. Entendemos que hay que tratar bien a los presos. Pero si desde Interior nos dicen que hay que apretarse el cinturón y que por eso no atienden nuestras reivindicaciones creemos que este tipo de actuaciones son una vergüenza y un insulto para los ciudadanos que no pueden si quiera pagar el recibo de la luz”.
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