El Athletic de Bilbao ha perdido su segundo partido en la Europa League, tras caer por 3-1 ante el Werder Bremen en Alemani. Los vascos no pudieron recuperarse de una primera parte nefasta, que concluyó con un 2-0. La entrada de Muniain y de Etxeberría propició que los rojiblancos se hicieran con el control del juego y anotaran en el minuto 90. Pero tres minutos después, un contraataque de los alemanes acabó en penalty que fue transformado, colocando el resultado final.
El segundo partido del
Athletic de Bilbao en la
Europa League ha bajado de las nubes a los vascos, tras su muy buen comienzo de temporada. El
Werder Bremen arrolló a los españoles en el primer tiempo y se encerró atrás durante el segundo tiempo. Los vascos tuvieron el control del partido en los últimos 45 minutos, pero su falta de creatividad ofensiva provocó que no pudieran empatar el partido, a pesar de que anotaron por medio de
Llorente y tuvieron
un jugador más en los últimos 20 minutos.
El partido comenzó con el
Werder Bremen volcado al ataque y los españoles bien posicionados en defensa. Pero la clase de
Marko Marin, un pequeño y joven mediapunta alemán, desquició a los jugadores vascos. Marin crecía en su juego a medida que iba destapando el desorden vasco en defensa, y fruto de sus botas llegó el primer tanto alemán. Un rebote de la zaga bilbaíana dejo la pelota franca para
Hunt, que voleó con violencia y batió a
Gorka Iraizoz.
Tras el primer tanto alemán, anotado en el
minuto 18, el club español no supo hacerse con el control del balón y lo alemanes asediaron la portería de Iraizoz. El segundo tanto no se demoró demasiado, ya que tras un pase del peruano
Pizarro, el central
Naldo marcó a puerta vacía el segundo gol alemán. Y la debilidad defensiva vasca pudo hacer que el resultado fuera irreversible ya en el descanso. El
extremo Özil, que fue una molestia todo el partido para los vascos,
marró un mano a mano muy claro con Iraizoz.
Tras el descanso, los alemanes decidieron entregar la pelota al Athletic y se encerraron en su campo, desechando el ataque salvo esporádicas contras. La entrada de
Muniain tras el intermedio hizo más vertical el juego vasco, y gracias a varias incursiones por las bandas consiguieron crear la sensación de peligro en el área del Werder.
Ante esta situación, los alemanes decidieron acudir a la dureza en sus entradas. Cuatro amarillas enseño el colegiado en los primeros 20 minutos de la segunda mitad.
Niemeyer, que salió en sustitución de Marin, vió dos amarillas y
tuvo que dejar el campo minutos después de entrar en él. Además, la entrada de
Etxeberría, que aportó decisión y experiencia al ataque vasco, definió las intenciones del club vasco, que en el
minuto 90 acortó distancias gracias a un bonito zurdazo de Fernando Llorente.
Pero en el único contraataque alemán con algo de lógica en la seguna mitad,
Özil se planto en el área vasca y Amorebieta le derribó en un penaly claro.
Törsten Frings, mediocentro eterno del Werder
firmó en 3-1, y cerró la primera derrota en la Europa Liga del Athletic de Bilbao.
El Villarreal no sale de su crisis y es derrotado con claridad frente al SalzburgoEl
Villarreal sigue a la deriva y esta vez fue en la competición continental donde dio muestras de su crisis de juego y resultado, tras perder por
2-0 ante el Salzburgo. Los austríacos son el sorprendente líder del grupo tras batir a los dos favoritos, Lazio y Villarreal, gracias a un juego práctico y efectivo que le sirvió para noquear al conjunto español.
El técnico holandés del Salzburgo,
Huub Stevens, planteó claramente un partido de contención, cediendo el dominio del balón al Villarreal para buscar rápidas contras con el goleador Janko como punta de lanza. El planteamiento del técnico local estuvo a punto de saltar por los aires a las primeras de cambio, tras una gran acción personal de
Rossi que el meta
Gustafsson desbarató en una gran intervención.
El conjunto español dominaba pero era el Salzburgo el que creaba más peligro, con el camerunés
Tchoyi convertido en un quebradero de cabeza para la línea de contención del Villarreal y en el mejor socio de Janko.
Con un
juego muy vertical, el conjunto austríaco iba cada vez acercándose con más peligro al área de Diego López, aunque fue a balón parado como consiguió el premio del gol.
Una falta sacada por Leitbeg fue rematada por el 'Bota de bronce'
Marc Janko, que adelantándose a su marcador
anotaba el 1-0.
El Villarreal encajó bien el golpe y desplegó durante algunos minutos un juego inteligente que le permitió disponer de dos claras ocasiones para empatar, pero ni
Cani ni Llorente acertaron en el remate.
Sin embargo, con el paso de los minutos los de
Valverde se mostraron demasiado precipitados en los metros finales, con un
Rossi muy individualista, ante un Salzburgo bien plantado sobre el terreno de juego, que aguantó sin excesivos apuros su mínima renta para llegar la descanso.
Valverde dio entrada a
Marcos Senna para tratar de imprimir mayor frescura e imaginación al área de creación de su equipo, pero ni por esas. Los austríacos seguían creando buenas oportunidades aunque, por fortuna para el Villarreal, no llegaban a concretarse en gol.
Los último minutos pusieron de manifiesto la impotencia del Villarreal, que ni siquiera se animó con la entrada del ariete internacional brasileño Nilmar. Por contra, fue el Salzburgo el que consiguió el segundo gracias a un golazo del omnipresente
Tchoyi, el mejor sobre el terreno de juego, que sentenciaba el partido.
El arranque del
segundo acto fue un fiel reflejo de lo que había sucedido en el primero. El Villarreal dominaba, recuperaba pronto el balón pero no encontraba la fórmula para batir a Gustaffson, mientras que a los austríacos les bastaba con muy poco para poner en serios apuros a Diego López, quien tuvo que lucirse a los ocho minutos para evitar que Tchoyi anotara el segundo tanto.