www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Un periodista santo

domingo 04 de octubre de 2009, 20:25h
Aunque parezca mentira, vamos a tener un periodista santo: Manuel Lozano Garrido “Lolo”. El pasado día 29 de septiembre, los cardenales y obispos que forman la Congregación para las Causas de los Santos han aprobado el milagro de “Lolo” que curó a un niño de 2 años. El pequeño tuvo un sarampión que degeneró en peritonitis de la que fue intervenido. Se produjo un agravamiento con estado de septicemia por pseudomonas, por lo que, según los doctores que le atendían, su muerte era inminente. En los momentos de más peligro, se le colocó bajo su almohada el Crucifijo que “Lolo” había tenido durante su vida, y comenzó la curación, gracias a la intercesión de este periodista, que vivió los últimos 28 años de su vida en silla de ruedas, los 9 últimos también ciego.

Benedicto XVI declaró a Lolo Venerable el 7 de diciembre de 2007 porque “la enfermedad era la causa de su santificación, el sufrimiento era su cátedra”. Lolo, como era conocido familiarmente, nació en Linares en 1920 y murió en la misma ciudad el 3 de noviembre de 1971. En su juventud, caracterizada por una alegría juvenil y contagiosa, se inscribió en la Acción Católica, donde fue un miembro activo y elegido para diversos cargos directivos.

A los 16 años, durante la persecución religiosa en España, es designado como para llevar clandestinamente la comunión. Desde su adolescencia la vocación de Lolo era el periodismo, por eso escribió entonces: “Jóvenes de Acción Católica, ¿qué os parece? ¿no creéis que si cada uno de nosotros tuviéramos un micrófono de Cristo, no sería ello el mejor y más valiente de sus adelantados?”.Cuando la enfermedad y la invalidez total cambia su vida, desde su sillón de ruedas se convierte en escritor y periodista fecundo.

Escribió 9 libros y cientos de artículos de prensa, que son para él el cauce de su afán evangelizador, y que dictaba en un magnetófono, dada su invalidez y posterior ceguera. Su casa se convierte en centro de orientación, de alegría y de vocación para muchísimos jóvenes con grupos de oración por la prensa y la fundación de la obra Sinaí, como centro de apostolado para enfermos.

La figura de este sencillo hombre de Dios, el Venerable Lolo, es un ejemplo para periodistas y escritores que quieran poner el Evangelio en el enfoque de sus trabajos, así como para los seglares que pueden ver cómo la vida del trabajo ordinario de cada día puede ser cauce de santificación y para los enfermos que sufren.

Tras la aprobación del milagro atribuido a Lolo, ya solo falta la declaración por parte del Papa de crear Beato a Manuel Lozano Garrido, ceremonia que tendrá lugar probablemente en Linares.

Es una alegría para todos los periodistas que alguien que ejerció nuestra bendita profesión pueda llegar a los altares. Es difícil y complicado, pienso también, que muchos crean que un periodista es ejemplo de santidad, cuando otros que ensucian nuestra profesión, pues se hacen llamar periodistas, con informaciones y programas que nos avergüenzan.

Por todo, bienvenida y bendita sea esta noticia que nos ha llegado desde el Vaticano: aunque parezca mentira un periodista va a ser santo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.