Gürtel rebaja el optimismo del PP por las encuestas
lunes 05 de octubre de 2009, 14:30h
En dos días, el primer domingo y el primer lunes de octubre, se han publicado tres encuestas que coinciden en otorgar una victoria electoral al PP de celebrarse elecciones en estos momentos. Dos de ellas, las del domingo, en dos diarios que no le son nada favorables, como es el caso de La Vanguardia y de El País.
El diario barcelonés otorgaba al PP una ventaja sobre los socialistas de 4,4 puntos, mientras que el diario del Grupo Prisa le otorga 3,6 puntos más que el PSOE. Los dos diarios le otorgan una intención de voto al PSOE del 38,0 por ciento. La Razón saca este lunes que el PP obtiene una intención de voto ligeramente por encima del 42 por ciento, mientras que los socialistas no alcanzarían el 40 por ciento.
En el PP, sin embargo, se cree que la situación real, la que se vive en la calle, es incluso más favorable a ellos. Primero, en intención de voto; en Génova están persuadidos de que las encuestas están encaminadas, pero que el apoyo que tienen y, especialmente, la diferencia con el PSOE, son mayores. Y ello sin tener en cuenta las perspectivas, teniendo en cuenta la situación que vive un número creciente de españoles por la dureza de la crisis económica.
Por tanto, en Génova se ven las cosas con optimismo o, más bien, con confianza. Pero también con mucha cautela. Por un lado, la crisis económica y la concepción, ampliamente compartida por los españoles, de que el Gobierno improvisa, de que sus medidas son ineficaces y de que, en contra de lo que dice, la situación futura será peor, socava la posición de los socialistas. Pero por otro está el caso Gürtel.
La presunta trama de corrupción asociada al PP impide a los líderes populares dar curso a su confianza en las perspectivas electorales. La situación actual no es mala. El PP no está sufriendo en apoyo electoral por las noticias que vuelca la prensa a diario. Pero en Génova son conscientes de que, como en economía, lo peor está por venir.
De todas las ramificaciones que tiene el caso Gürtel hay una que puede ser especialmente perniciosa para su estrategia. El mensaje del PP había sido único y se mantenía de forma unánime, pero recientemente esa unidad se ha quebrado y comienzan a verse las diferencias, tanto en Valencia como entre Francisco Camps y Mariano Rajoy. El electorado castiga las divisiones internas en los partidos. Y aunque no se observa ahora ningún coste electoral, si no se maneja bien todo este asunto, puede resultarle caro al principal partido de la oposición.