Mientras París y Argel se enredan en una crisis política
Buteflika envía mensajes de amistad a España
martes 13 de octubre de 2009, 10:48h
El presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, ha enviado dos mensajes al rey don Juan Carlos y al presidente Zapatero con motivo de la Fiesta Nacional de España. La felicitación “al pueblo español amigo” coinciden con un aumento de la tensión entre Argel y París.
El presidente argelino Abdelaziz Buteflika ha enviado dos mensajes al rey don Juan Carlos y al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, con motivo de la Fiesta Nacional de España. En ambos el jefe de Estado magrebí se muestra dispuesto a “instaurar un verdadero partenariado” entre Argelia y España. Al tiempo que felicita “al pueblo español amigo”, el líder argelino afirma que la asociación estratégica entre los dos países debe servir para “preservar la paz y la seguridad en el Mediterráneo y en el mundo”. En la misiva dirigida a la Casa Real española, Buteflika pone énfasis en el “compromiso personal del rey Juan Carlos y de la reina Sofia” en las excelentes relaciones existentes entre los dos países.
Los mensajes del mandatario argdelino van más allá del simple protocolo. Coinciden con un aumento de la tensión entre Argel y París, y se producen a pocas semanas de la cumbre bilateral entre España y Argelia prevista en principio en Madrid para el mes de diciembre.
Crisis franco-argelina
Las relaciones bilaterales entre Argelia y Francia pasan por uno de sus peores momentos. Abdelaziz Buteflika reusó un encuentro con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, en Nueva York, donde ambos coincidieron en la 64ª Asamblea general de la ONU. También evitaron reunirse los ministros de Exteriores de ambos países, Murad Medelci y Bernard Kouchner. El enfado argelino por la política del Elíseo fue patente. El influyente cotidiano londinense Al Quds El Arabi estima que las razones de la crisis son eminentemente económicas.
En efecto, Argel reprocha a su excolonizador la ausencia de inversiones directas. “Lo único que le interesa a Francia es el mercado argelino”, afirman fuentes argelinas a EL IMPARCIAL. La firma francesa Suez ha pedido a las Autoridades de Argel que le renueven el contrato de gestión de servicios que va a expirar pasados los tres años de la firma. El ministro de Medio Ambiente Abdelmalek Sellal está dando largas al asunto, lo que irrita a la diplomacia gala.
Pero no es éste el único punto de discordia. La falta de concretización del acuerdo sobre el sector nuclear civil, firmado hace dos años durante la visita de Sarkozy a Argel, incomoda a las Autoridades argelinas que aspiran a que haya formación de técnicos especializados y trasferencia de tecnología. Las excusas francesas sobre la opacidad del programa nuclear argelino no convencen en el sur del Mediterráneo.
Otros problemas son estrictamente políticos, como las divergencias de fondo sobre la conveniencia de poner en marcha el proyecto de Unión por el Mediterráneo, el asunto del diplomático argelino Mohamed-Ziane Hasseni, que la Justicia gala acusa de ser responsable del asesinato del opositor argelino Ali Mecili en París en 1987, o el asunto del secuestro y posterior decapitación de los monjes trapenses en el monasterio argelino de Tibhirine en 1996, que la misma justicia francesa ha vuelto a desempolvar acusando veladamente al Ejército argelino de responsable. A juicio de los obvservadores diplomáticos en la capital argelina, las relaciones entre los dos países pasan por uno de sus peores momentos desde la independencia de la excolonia francesa en 1962.
Cumbre bilateral
“Buteflika está tendiendo una mano abierta a España”, afirman fuentes políticas argelinas. La proximidad de la cumbre bilateral con la venida del Presidente argelino a España, la inauguración del nuevo gasoducto Argelia-España y varios macrocontratos en perspectiva entre las dos capitales, son señales que no prestan a equivocación.
Sin embargo, en el plano político Argel quiere un compromiso claro por parte española acerca de la curestión del Sahara Occidental. “España fue el ocupante colonial del Sahara, y debe mostrar una política coherente y firme en la descolonización, aún inacabada”, se afirma en Argel. “Entendemos las relaciones entre España y Marruecos, que tienen su origen en la historia y en la geografía, pero Madrid debe defender sus intereses y no aceptar la sumisión”.
En un momento en que la crisis afecta profundamente a la economía española, es mucho lo que está en juego. El mercado argelino es muy duro, pero muy prometedor. España ya ha abierto una brecha en inversiones directas, en poresencia de empresas, y también en el terreno lingüístico y cultural. “Los mensajes de Buteflika recuerdan implícitamente esto”, se apunta en Argel. La cumbre de diciembre en Madrid puede ser la salida del túnel para un sector importante de la economía española.