no ha comenzado el verano austral
Varios incendios en Australia dañan viviendas y obligan a evacuaciones
domingo 18 de octubre de 2009, 09:57h
Varios incendios forestales ya arden el este y sur de Australia, arrancando la temporada de fuegos cuando todavía no ha comenzado el verano austral, según informaron las autoridades. Por ahora, los focos activos se hallan en los estados de Australia Occidental, Nueva Gales del Sur -sur- y Queensland -este-, pero todavía no hay ninguno en Victoria, que a principios de año sufrió los incendios más devastadores de la historia del país.
Las autoridades de Queensland, al noreste de Australia, declararon el estado de emergencia en zonas de la región central, después de que se extendieran los incendios que ya han dañado viviendas y han obligado a evacuar a decenas de residentes de varias localidades. A su vez, los servicios de bomberos trabajan para controlar otros incendios declarados en el estado de Nueva Gales del Sur, colindante con el de Queensland, según la cadena de televisión ABC
Hasta el momento, la localidad de Lakes Creek es la que registra mayores daños y en la que decenas de bomberos y voluntarios intentan contener las llamas, que han destruido varias viviendas y automóviles. "El clima actual no es malo, pero desafortunadamente, a causa de la extrema sequedad, el fuego y su comportamiento están creando sus propias condiciones", dijo Lee Johnson, jefe del Servicio de Bomberos del estado de Queensland.
Unos 600 bomberos participan en la tareas de extinción de los cerca de medio centenar de incendios declarados en Queensland y en la veintena detectada en Nueva Gales del Sur, así como en otras áreas del oeste y el norte del país. Los incendios forestales comenzaron a principios de esta semana en el este y sur de Australia, antes de la llegada del verano austral.
La negativa de residentes de pueblos de Nueva Gales de Sur llevó a que los bomberos establecieran líneas de contención en las afueras, lo cual, según las autoridades, ha dificultado las tareas de extinción.
El pasado 7 de febrero, conocido como el "Sábado Negro", se desataron devastadores incendios en el estado de Victoria, que causaron 173 muertos y destruyeron pueblos enteros. Cerca de ochenta localidades resultaron afectadas, más de 2.000 casas destruidas y hasta 455.000 hectáreas de terreno fueron arrasadas por el fuego, en una de las mayores tragedias de la historia de Australia.