El Santiago Bernabéu vio un partido de fútbol vacío, en el que dos equipos de lustre histórico jugaron andando, y a ese estilo de fútbol el Milan se llevó los tres puntos. A pesar de ir ganando, los madridistas no fueron a por el partido y se contagiaron del aburrimiento que propuso el club italiano. Un partido con cinco goles y dos equipos que tienen que reflexionar tras el espectáculo ofrecido.

El partido
Real Madrid-Milan tenía un cartel de futbolistas espectacular, pero a posteriori se confirmo lo visto esta temporada: el equipo de Pellegrini no tiene ni carácter ni defensa ni fútbol y los milanistas juegan andando porque la edad de su equipo no le permite hacer excesos. La victoria milanista no sorprendió, ya que la efectividad de los italianos estaba de sobra demostrada.
El inicio de la contienda presagiaba un partido dominado por el Real Madrid con los italianos encerrados atrás y esperando algún contraataque salvador. Así, empezó el club local a crear peligro tras 12 minutos de desidia con Granero que remató un centro de Ramos para que Dida atrapara.
Cinco minutos más tarde
Benzemá –de nuevo gris y sin acierto-,
regateó en el área a Zambrotta y cayó producto de una traba del lateral italiano. El colegiado no pitó nada a pesar de las protestas flagrantes de los jugadores madridistas ante el derribo y
penalti no pitado.
El camino madridista se allanó en el
minuto 19, cuando Raúl abrió el marcador tras recoger el balón que quedó suelto en el enésimo
fallo garrafal de Dida. El error del portero brasileño que lejos de atrapar un tiro blando de Granero, trató de parar en dos tiempos y la pelota le rebotó en la rodilla para quedar fuera de su alcance, un espectáculo dantesco que aprovechó el capitán madridista.
El Milan no reaccionó al gol local con furia, siguió con su fútbol anodino, combinando sin relevancia y a una velocidad propia de iniciados en el juego de la pelota. Ya con el Real Madrid contagiado de ese tipo de fútbol a pesar de ir ganando, los locales dispusieron de ocasiones antes del descanso con disparos de
Lass y Marcelo.
Tras el descanso, no hubo la más mínima reacción por parte de ambos equipos en los primeros minutos.
Raúl tiró fuera un balón de
Granero en el minuto 47.
Kaká trató de exhibir algo del fútbol por el que el Real Madrid le ha traído a España y lanzó un balón tras regate que Dida atrapó sin problemas.
Estos eran los mejores minutos del Real Madrid que en el minuto 48 dispuso de una ocasión gracias a un misil de
Benzema desde muy lejos, que obligó a
Dida a estirarse y provocar un saque de esquina. A esta ocasión le siguió una
vaselina de Raúl que tras recoger un saque de
Iker Casillas, trato de sorprender a Dida sin acierto.
Pero la tranquilidad pasiva del Real Madrid se cortó en el
minuto 62 con un tiro de la más elevada calidad de Pirlo desde 25 metros. La pelota entró pegada al palo y el equipo local, sumido en una gran parsimonia no supo reaccionar.
De hecho en el
minuto 65 un pase de Ambrosini con la defensa del Real Madrid adelantada, desordenada y lenta, es recogido por
Pato que deja pasar la pelota y mata el balón rompiendo el empate.
Casillas, que había salido, mide mal el pase, se lo traga mostrando que Iker no está en su mejor forma y concentración en las últimas fechas. El
Milan ganaba 1-2 y no se veían visos de reacción con los italianos encerrados con marcador a favor y los madrileños impotentes.
La siguiente la tuvo el Milan con un tiro alto de
Seedorf que marró una ocasión que antaño anotaría sin dificultades. Pero cuando el Milan tenía en su mano rematar este espectáculo de dudosa calidad y cerrar el partido,
Drenthe lanzó un cañonazo raso al palo izquierdo que
Dida no pudo sacar.
Empate a dos goles en el
minuto 75 y dos equipos que no querían nada relacionado con buen fútbol o velocidad de combinación.
La esperanza llegó a los madridistas en el minuto 83 cuando Dida volvió a dejar claro su dudoso nivel dejando el balón muerto en el área pequeña tras no atrapar un disparo de Kaká, y que Raúl introdujo en la meta italiana. Pero el árbitro anuló el tanto justamente por fuera de juego del capitán madridista.
En el
minuto 85 Thiago Silva vio como se le
anula injustamente un gol al rematar de cabeza un córner sensacional de Pirlo. Pero el esperpento que se vivió en el Bernabéu fue culminado por
Pato, el más peligroso del Milan en los últimos dos años. El jugador brasileño
remató dentro totalmente solo el primer y único pase productivo de Seedorf. En el área había dos jugadores del Milan y cuatro madridistas.
Minuto 87,
2-3 y el público del Bernabéu con la boca abierta.
El partido agonizaba y los madridistas reaccionaron con un tiro duro de
Xabi Alonso que
Dida sacó a córner y un remate sucesivo alto de
Ramos. El Real Madrid tuvo la ocasión de golear al peor Milán desde que lo entrenaba
Fatih Terim, pero se contagió de la desidia y pasividad de los italianos, que añadido a su falta flagrante de fútbol y a su incapacidad absoluta de organizar movimientos defensivos acertados, firmó su segunda derrota con equipos fuertes en lo que va de temporada. Empatados a 6 puntos Milan y Real Madrid se clasificarán pero tendrán que reflexionar si quieren pasar a cuartos de final.