www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Cinco mujeres Vs. Obama

viernes 23 de octubre de 2009, 20:21h
Cuando el pasado viernes 09 de octubre entré en mi perfil de Facebook, tal y como hago todas las mañanas, casi no podía creer lo que leía, múltiples comentarios hacían referencia a que el presidente Obama había ganado un Nobel de la Paz. “No puede ser”, pensé. “¿A cuenta de qué?”. Así que decidí googlear el tema: “Obama+Nobel de la Paz”, y en menos de 0,26 segundos aparecieron un total de 208.000 respuestas que invadieron mi pantalla. Todas ellas confirmaban la noticia. Obama había sido galardonado por la organización de los Premios Nobel, al evaluar “sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”.

Así me enteré que, entre otras cosas, fue nominado a los premios tan sólo 11 días después de ganar las elecciones en Estados Unidos. Lo que me hizo pensar que en ese momento, como hasta ahora, sólo ha sido capaz de declamar grandes discursos, con la paz y la unidad como principio, es cierto, pero sin conseguir que las acciones sean el refuerzo de sus palabras. Después de todo, pensé, parece ser que bien reza el dicho: “de buenas intenciones está lleno el mundo”.

Entre los miles de resultados que arrojó Google también se incluían las reacciones a nivel mundial. Desde la derecha norteamericana, sus principales detractores, presidentes del mundo entero, hasta sus más fieles seguidores, han tenido algo que decir. Como siempre, Obama no ha dejado a nadie indiferente. En una carta pública que circula por Internet, el cineasta Michael Moore insta al residente de la Casa Blanca, a renunciar al Nobel en caso de no poder cumplir con sus promesas: “si no sale de Afganistán, devuelva el premio”. Erick Erickson, líder del partido republicano en Estados Unidos, sugirió que el triunfo de Obama era “producto de una cuota racial que debía cumplir el Premio Nobel de la Paz”.

Pero quizás los criterios más controvertidos y más impactantes para el público latinoamericano, sean las opiniones de Hugo Chávez y Fidel Castro, quienes contra todo pronóstico no han estado de acuerdo a la hora de fijar posición frente al premio. El primero, como era predecible, realizó una descarga contra el comité del jurado, afirmando que "por primera vez asistimos a un merecimiento sin que el postulado haya hecho nada por merecerlo: premiar a alguien por un anhelo que está muy lejos de hacerse una realidad", según escribió el 11 de octubre en su habitual artículo dominical "Las Líneas de Chávez", publicado en el Diario Últimas Noticias.

A través de sus discursos, Obama ha prometido el cierre de la prisión de Guantánamo, propuso un planeta tierra sin armas nucleares, ofreció la apertura del diálogo entre los musulmanes y se comprometió a implicarse personalmente en el logro de la paz en Oriente Medio. Promesas que el jurado de Oslo interpreta como “un nuevo clima en la política internacional” en el que parece posible “un mundo libre de armas nucleares”. A lo que Chávez reclama que el comité ha olvidado el empeño del mandatario “por perpetuar sus batallones en Irak y Afganistán, y su decisión de instalar nuevas bases militares en Colombia”.

Ese mismo domingo, a más de 1.500 km de Venezuela, en la isla de Cuba, se publicaba la columna “Reflexiones” de Fidel Castro, con opiniones diametralmente opuestas a las de su homologo venezolano. “No siempre comparto las opiniones de esa institución, pero me veo obligado a reconocer que en estos instantes fue, a mi juicio, una medida positiva… una exhortación a la paz y a la búsqueda de soluciones que conduzcan a la supervivencia de la especie”, apuntaba el líder cubano.

Incluso sale en su defensa, al decir en el mismo texto: “muchos opinarán que no se ha ganado todavía el derecho a recibir tal distinción. Deseamos ver en la decisión, más que un premio al presidente de Estados Unidos, una crítica a la política genocida que han seguido no pocos presidentes de ese país, los cuales condujeron el mundo a la encrucijada donde hoy se encuentra”.

La divergencia entre Chávez y Fidel ha desatado un nuevo debate. Algunos califican la reacción de Castro, como una clara política de acercamiento entre el gobierno cubano y el de los Estados Unidos, con la esperanza de que Washington finalmente le levante el bloqueo a Cuba. Puede ser. Yo por mi parte prefiero terminar mencionando que por primera vez en la historia de los Nobel, cinco mujeres fueron laureadas con los premios al mismo tiempo (Ada E. Yonath, Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider, Herta Müller y Elinor Ostrom). Un dato que, lamentablemente, el mediático Obama ha opacado.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios