Stendhal definió esta obra que Rossini compuso en 27 días, para completar la programación durante los Carnavales de 1813 del Teatro San Benedetto de Venecia, como la “perfección del género bufo” al disponer un equilibrio ideal entre lo sentimental, lo cómico y lo serio. Una joya delirante que aún no se había representado en el escenario del coliseo madrileño y que se estrena el próximo domingo 1 de noviembre con una coproducción del Teatro Real con el Maggio Musicale Florentino, el Grand Thé?tre de Burdeos y la Houston Grand Opera.
Este martes, el director artístico del Real, Antonio Moral, acompañado del director musical, Jesús López Cobos, el de escena, Joan Font, y de las dos cantantes que darán vida y voz a la protagonista de la trama, Vesselina Kasarova y Silvia Tro Santafé, ha presentado la que todos han coincidido en señalar como una ingeniosa,
divertida y colorida versión de esta ópera que narra las aventuras de una seductora y valiente italiana que naufraga y es capturada por corsarios argelinos, mientras va en busca de su amante encarcelado en Argelia.
No cabe duda de que dentro de la presente temporada, dedicada especialmente al papel de la mujer en el
mundo lírico, el personaje de Isabella, una heroína que consigue, con su astucia y sus atributos femeninos, no sólo doblegar y humillar al esperpéntico rey Mustafá, sino también liberar a su amado y a todos sus
compatriotas italianos de la esclavitud, está claro que no podía faltar. De hecho, Joan Font ha asegurado que, aunque la trama está llena de hombres, en realidad, es claramente una obra de mujeres, porque Isabella, Elvira y Zulma son, cada una con su personalidad, mucho más inteligentes, astutas y emprendedoras que los personajes masculinos, bastante más débiles en comparación con ellas.

Pero el de Isabella es, además, un papel tremendamente
difícil de cantar, aunque su complejidad no se aprecie a simple vista, por su vocalidad tan grave, casi masculina, de sonidos profundos que dan al personaje un interés especial, a la vez que exige también mucha coloratura en los agudos. En definitiva, una voz que no resulta nada fácil de encontrar porque, además de dominar tanto el registro bajo como el agudo, ha de contar con una gran personalidad. La búlgara Vesselina Kasarova y la española Silvia Tro Santafe son las
mezzosopranos que se enfrentarán con el difícil papel, encabezando los dos jóvenes, pero experimentados elencos, que cantarán durante las doce representaciones programadas con un total de 13 cantantes, de los que 8 son españoles. Antonio Moral ha querido destacar especialmente a Carlos Chausson, un gran intérprete rossiniano que conoce, vive y hace vivir su personaje de Taddeo con gran pasión.
Por lo que se refiere al capítulo escénico, Joan Font (Comediants) ha querido dar a la representación una
dimensión universal e intemporal, profundizando en el encuentro entre las dos culturas diferentes de Oriente y Occidente desde un punto de vista de intercambio enriquecedor y colocando al mar en el lugar de otro de los grandes protagonistas de la trama, porque es el elemento que todo lo trae y todo lo lleva. En sus propias palabras: “Es el camino que une a los pueblos”.