www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El más allá virtual

José María Herrera
sábado 14 de noviembre de 2009, 16:06h
Baroja solía decir que la vida es mala para el hombre que posee una sensibilidad excesiva para su tiempo y buena para el que se encuentra en armonía con él. La frase se puede aplicar a cualquier época, pero particularmente a la nuestra, enemiga acérrima de toda trascendencia. Para quien no acepta más mundo que el presente ni más altura que la de la Historia, sentir de forma diversa ha de constituir por fuerza un mal indicio. Nadie sabe para qué nos preparamos y, por eso, el hombre sólido no es ya el que ofrece mayor resistencia a la penetración (de modas, opiniones o lo que sea), sino el que demuestra un más alto grado de elasticidad frente a lo nuevo. “Aprender a aprender”, recomiendan los pedagogos con la confianza de quien tiene el viento a la espalda. Pero el afán por estar a la altura de los tiempos ha convertido la vida en una carrera vertiginosa, una experiencia inquietante, sobre todo cuando el corredor no ve claro a dónde va o no consigue evitar quedarse rezagado.

Yo soy uno de esos que no logra fingir que sabe a donde va, así que me rezago con facilidad, pero tengo hijos, y cuando me atasco, arrastran de mí y me empujan hacia delante, un movimiento que recuerda a los forzudos de las películas cuando, al tratar de librarse de la argolla a la que están atados, se llevan consigo parte de la pared. De no ser por ellos, por mis hijos, hace tiempo que me habría sucedido lo que a la mujer de Lot, quien se sintió tan perpleja con el espectáculo de la destrucción de su mundo que fue incapaz de seguir adelante. Sólo así se explica que pueda escribir hoy del deathbook, el libro de la muerte, otro de esos fenómenos surgidos en la red, el nuevo mundo virtual, tan caro a cuantos experimentan, quizá sin ser conscientes de ello, la pobreza de nuestra realidad.

Lo conocí esta mañana. Antes de salir al instituto, mi hija quiso que le revisara un trabajo que le había pedido la profesora de lengua: una disertación acerca del libro de la muerte. Yo sé mucho de libros, no voy a engañarles, pero nunca había oído hablar de éste. “Habrás entendido mal. Será el libro egipcio de los muertos”. Ella me miró con esa mezcla de irritación y superioridad que asalta a los adolescentes cuando comprueban la obsolescencia paterna y con su mejor acento de quinceañera adicta a la versión original de Hannah Montana repitió: “deathbook, padre, deathbook”..

Minutos después supe que Deathbook – como Twiter, Facebook, Myspace ...- es una red social cibernética, aunque no una red social cualquiera, en la que gente corriente hace contactos y se entretiene conversando con desconocidos, sino una especie de limbo virtual en el que se almacenan mensajes que habrán de enviarse sólo tras la muerte del autor. “Imagínate, me dijo mi hija, a una persona que sabe que va a morir pronto y desea decirle a alguien, por ejemplo su jefe, cualquier cosa que no se ha atrevido a decirle en vida. Por un módico precio, guarda en el deathbook unos cuantos mensajes y un par de meses después de haber dejado el mundo, su antiguo jefe empieza a recibir inquietantes misivas con su firma”. “¿Como si fuera un fantasma de ultratumba?”, pregunté. “Mas o menos”.

El invento me ha parecido a primera vista cosa de locos. Pase que la realidad nos fastidie y creemos una realidad virtual, pero: ¿es preciso producir también un sucedáneo del más allá? Luego, pensando un poco, he entendido su razón de ser. La muerte es algo que le ocurre a los demás. A nosotros también, por supuesto, pero entonces no podemos advertirlo. Si los desaparecidos continúan enviándonos noticias el resto de nuestra vida conjuraremos la impresión de que nos han dejado para siempre. Todos seguiremos aquí, aunque virtualmente. Esto no es la inmortalidad, desde luego, pero sí algo parecido, una inmortalidad de pega, por decirlo así. Sin embargo, puede funcionar. Al fin y al cabo, el éxito de un sucedáneo depende de que se desconozca la auténtica naturaleza de lo que pretende imitar.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios