www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Nueva antología

Brines: "El milagro de la poesía es que nos enseña a vivir mejor"

jueves 28 de febrero de 2008, 17:22h
"Esa es la moral de la poesía: el aprendizaje de la tolerancia", aseguraba este jueves Brines (Oliva, Valencia, 1932) al presentar la antología "Todos los rostros del pasado", en la que se ofrece una selección de los poemas de este escritor que está considerado uno de los poetas españoles más importantes del siglo XX.

El poeta y crítico literario Dioniso Cañas, amigo de Brines desde hace 40 años, es el responsable de la seleccion de los poemas, y autor de una amplia introducción se dejó llevar "por la emoción y la intuición" a la hora de elegir los poemas y ha incluido aquellos que reflejan al ser humano que es Brines, en su "aquí y ahora".

La intención de Cañas, catedrático de la Universidad de Nueva York durante veinte años, ha sido la de ofrecer "una lectura fresca" de los textos de Brines, desde "una perspectiva del siglo XXI". En la poesía del autor de "Las brasas" hay "un mensaje universal" que conecta con las preocupaciones del hombre actual.

Brines, académico de la lengua desde mayo de 2006, ha hecho de la poesía "el cumplimiento de un destino" y escucharle hablar de su concepción de la escritura es todo un lujo. Siempre ha escrito "desde la pérdida, pero celebrando la vida", y si la muerte irrumpe desde el principio en su poesía es porque ama "profundamente la vida".

"Cuando escribimos es como si nos miráramos en un espejo, pero como ocurre en los sueños a veces, nos vemos con otro rostro y descubres cosas de ti mismo que no conocías. La poesía es emocionante, inesperada", subrayaba Brines, que ha merecido premios tan importantes como el de la Crítica, el Nacional de Poesía, el de las Letras Valencianas, el Nacional de las Letras y el Federico García Lorca.

Como ha dicho Nicanor Vélez, editor de poesía de Círculo de Lectores, "meditación, celebración y pérdida son tres palabras que se asocian a la poesía de Brines y todas ellas son flechas lanzadas a un mismo arco: el tiempo".

Poesía como medicina de vida
Su poesía, ha añadido Nicanor Vélez, editor de poesía, "se topa con el rostro de la muerte", pero no es pesimista, porque siempre "hace de la lucha contra el tiempo una verdadera lucha por la vida".

La muerte impregnaba ya el primer poemario de Brines, "Las brasas" (1960, Premio Adonais) y el escritor ha dicho en más de una ocasión que aquel libro "podría ser el último". Lo escribió "con veintitantos años" e irrumpe en sus versos un anciano que se parece "en todo" a la persona madura que hoy es el autor, "menos en la barba", que no la llevo".

A sus 75 años, el escritor se encuentra a gusto instalado "en la vejez, porque a uno le preocupan menos cosas que en la juventud. La vida se hace más ligera y la experiencia te ha hecho ver que la maravilla de la vida puede ser cualquier momento que te suceda durante el día", ha afirmado.

"La poesía enseña a vivir la vida con intensidad, con plenitud y sin sujeciones", y esa forma de vivir es la que le interesa a la juventud, en su deseo de incuclar este género entre los más jóvenes "aunque sea con un señuelo".

Brines reconoce que escribe "poco ahora". "La pereza" ha sido siempre un defecto suyo y con la edad se le ha ido acentuando, aunque quizá el espaciar la escritura sea "instinto de conservación" y deseo de no repetirse.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios