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Centenario repartido entre triunfos y fracasos

Cien años de fútbol español: luces y sombras de nuestra historia deportiva

sábado 21 de noviembre de 2009, 07:43h
El pasado 14 de noviembre se presentó el acto más espectacular de conmemoración del centenario de la Real Federación Española de Fútbol. España doblegó a la campeona del mundo Argentina con el juego de calidad que la caracteriza. Además, la organización de nuestro fútbol decidió presentar la camiseta con la que los pupilos de Vicente Del Bosque tratarán de ganar el máximo trofeo en Sudáfrica y se hizo público el nuevo himno, compuesto por José Manuel Soto. En el Vicente Calderón se celebró la fiesta de homenaje a 100 años de historia futbolística española, una larga y variopinta carrera repleta de momentos para el recuerdo.


El fútbol español goza de un inmenso prestigio en el panorama deportivo mundial. Todos lo organismos internacionales se hacen eco de los logros de nuestra selección –campeona de la Eurocopa de 2008 y número uno en el ránking FIFA desbancando a Brasil-, de nuestros equipos –con el F.C.Barcelona y Real Madrid como grandes favoritos para levantar la Champions League- e incluso de nuestras competiciones –con la Liga BBVA incluida entre las mejores del mundo-. Pero han sido necesarios 100 años y muchas desventuras hasta llegar al lustroso momento que está viviendo nuestro fútbol.

Este largo camino comenzó el 14 de octubre de 1909. Ocho clubes españoles, entre los que se encontraba el F.C.Barcelona, se adhirieron a la primitiva federación, la llamada “Federación Española de Clubs de Fútbol”. Pero la tranquilidad estuvo lejos de protagonizar estos inicios, ya que algunos de los clubes que dieron la espalda a este primer organismo –entre ellos el Madrid FC y el Athletic de Bilbao- formaron una federación alternativa denominada “Unión Española de Clubs de Fútbol”. Producto de esta belicosa situación se vivió la primera situación curiosa de la historia del fútbol español: en 1910, nuestro balompié tuvo dos campeones de la Copa del Rey, el FC Barcelona -ganador de la organizada por la Federación- y el Athletic Club de Bilbao -vencedor de la organizada por la Unión de Clubs-.

El panorama futbolístico estaba adquiriendo un tinte esperpéntico tras las continuas disputas entre los miembros de las federaciones enfrentadas hasta que la FIFA asestó el golpe decisivo: el 31 de mayo de 1913, el máximo organismo de fútbol internacional decidió rechazar el ingreso del fútbol español al no aceptar la coexistencia de dos federaciones. Tras este lamentable episodio y ante la prohibición de competir frente a clubes extranjeros, ambas federaciones se fusionaron en el 30 de julio de 1913 en una histórica asamblea celebrada en San Sebastián, a instancias del rey Alfonso XIII, que otorgó la categoría de “real” a la nueva federación.

Tras las disputas internas en torno a la creación de la Real Federación Española de Fútbol, en 1914 se dio el pistoletazo de salida a la carrera de nuestro fútbol en el ámbito internacional. Una trayectoria formada por innumerables momentos históricos, grandes fracasos que se endulzan con esporádicas victorias en campeonatos de diversos niveles competitivos. La gloria del fútbol nacional ha visto en la Eurocopa su terreno más fértil gracias a los dos trofeos continentales conquistados en 1964 y 2008. La primera se consiguió de la mano de José Villalonga desde el banquillo y con Luis Suárez, Francisco Gento, Josep Maria Fusté, Amancio Amaro y José Ángel Iribar como adalides de nuestras hordas. Pero fue Marcelino Martínez el nombre que quedó grabado cono héroe al anotar el gol de la victoria frente a la URSS, que otorgaba a la selección española su primera victoria internacional.


Sin embargo ésta no fue la primera actuación destacable de nuestros futbolistas. En el Mundial de Brasil de 1950, la selección española consiguió la cuarta posición gracias al famoso gol que Telmo Zarra hizo a Inglaterra y que permitía a la delegación española acceder a la lucha por los cuatro primeros puestos, en la que no se consiguió vencer ningún encuentro. Esta histórica actuación ha sido la más destacada del fútbol español en un Mundial, ya que en el resto de participaciones nuestro futbolistas no han conseguido competir al mejor nivel más allá de los cuartos de final.




Entre los desencantos memorables que hemos sufrido en la máxima competición futbolística destaca el recordado fallo de Julio Cardeñosa ante Brasil (partido que finalizó 0-0) en el Mundial de Argentina´78. El jugador español no fue capaz de anotar a puerta vacía frente a la “canarinha”, encontrando la pierna del defensa Amaral, y España no pudo clasificarse para la siguiente ronda.

Además, el exfutbolista del F.C.Barcelona Julio Salinas, también ha sido uno de los infaustos culpables de la desdicha española en los mundiales de fútbol. En Estados Unidos y de la mano de Javier Clemente en el banquillo, España llegó a los cuartos de final del torneo (tras eliminar a Suiza 3-0) para comerse a los italianos de Roberto Baggio. Con el partido 1-1 y ya avanzada la segunda mitad, Salinas se encontró con un balón franco para anotar y clasificar a nuestro combinado, pero no supo batir a Pagliuca y tiró al muñeco. Tras el error garrafal, Baggio adelantó a Italia y nuestras esperanzas se rompieron a la misma velocidad que Tassotti rompía el tabique nasal de Luis Enrique.


Lo acontecido en el Mundial de 2002 de Corea y Japón forma parte del archivo de decepciones del fútbol patrio que no están provocadas por nuestros futbolistas. En esta ocasión, el combinado dirigido por Camacho se enfrentaba a los coreanos, equipo local, que venían de eliminar a Italia con una actuación escandalosa de un colegiado ecuatoriano. Tras sufrir la anulación de dos goles –legales-, los penaltys se cruzan en el camino de España y Corea nos manda a casa tras fallo de Joaquín. Y es que los lanzamientos desde los 11 metros no son nuestro mejor aliado históricamente, como demostrara Raúl dos años antes al marrar el suyo frente a Francia en las semifinales de la Eurocopa de Países Bajos, o la armada de Clemente que trató de abordar Inglaterra en su Eurocopa de 1996. Eloy, ex futbolista del Valencia, también estará de acuerdo con esta teoría tras fallar uno de los penaltys que eliminaron a la España de Butragüeño en México´86


Pero sin duda el error más dramático y cruel que ha sufrido el fútbol patrio fue el acontecido el Francia en la Eurocopa de 1984. Dos años antes España había realizado una de sus actuaciones más desastrosas en el Mundial que ganó Italia en el Bernabéu. Pero el combinado preparado por el legendario Miguel Muñoz consiguió devolver la ilusión y se plantó en la final contra los franceses, que jugaban en casa con el gran Michel Platini en ebullición. La selección, que había superado con creces las expectativas, cayó por 2-0, producto de uno de los errores más recordados de nuestro fútbol: Gonzalo Arconada, uno de los mejores porteros españoles de la historia, se tragó una falta de Platini lanzada al centro. El cancerbero vio como la pelota se colaba por debajo de su cuerpo y entraba mansamente en la portería dejando con la miel en los labios a nuestro fútbol.

La historia del fútbol español es una montaña rusa de éxitos y días memorables y duros golpes futbolísticos. Por ello, A pesar de este sinsabor francés, en la fase de clasificación para aquella Eurocopa, la selección española escribió una de las páginas más espectaculares e irrepetibles. Sevilla, 21 de diciembre de 1983. España se había complicado su clasificación por lo que necesitaba una abultadísima victoria sobre Malta. Al descanso el resultado sólo ascendía a 3-1 a favor de los españoles. Pero cuando la pelota echó a rodar en la segunda mitad, la “furia” hizo su acto de presencia y los Santillana, Poli Rincón (ambos con cuatro goles), Antonio Maceda (dos goles), Sarabia (con uno) y Señor (que anotó el de la histórica clasificación) consiguieron la heroica gesta irrepetible de ganar 12-1 a Malta y conseguir el billete para Francia tras alcanzar los 11 goles de diferencia necesarios en aquel partido.





Además de esta entrañable hazaña, el fútbol español guardará en el recuerdo la conquista del torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de Barcelona´92. Jugando en casa y en uno de los deportes que mejor maneja nuestro país, las esperanzas depositadas en la generación de Kiko, Cañizares, Luis Enrique, Ferrer, Alfonso o Abelardo se confirmaron al alcanzar la medalla de oro frente a Polonia. Este es sin duda uno de los recuerdos más bellos que destacan de estos 100 años de fútbol español.

Por último, y como último acontecimiento histórico en la trayectoria futbolística nacional, sobresale la conquista de la Eurocopa de Austria y Suiza en 2008. Luis Aragonés comandó con gran virtuosismo a una de las mejores generaciones de futbolistas que hemos tenido. El equipo dirigido por Xavi, Silva, Iniesta y Fabregas jugó sin fisuras y barrió con fútbol a todo el que se le cruzó por delante –Italia y Alemania destacan como ilustres derrotados-. Este es el broche de oro y homenaje a la historia de grandes futbolistas que por diversos motivos no han conseguido brillar en el combinado nacional como habrían deseado. Y es además una esperanza de futuro, la confirmación de que las promesas que realizan grandes papeles en las categorías inferiores, algún día nos llenarán de orgullo y alegría también en la absoluta. Con este presente se antoja un futuro despejado para nuestro fútbol, alejado de los claroscuros de los últimos 100 años.
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