La obra de Julio Romero de Torres,
La niña torera, fue vendida por 334.770 euros, en línea con su estimación (entre 275.000 y 385.000), mientras que
Barcas en la playa de Sorolla fue adjudicado a un coleccionista privado por 1.848.763 euros (el doble de su estimación baja, que era de 880.000) y
Entrando en el palco de Anglada-Camarasa alcanzó 347.771, más del doble de su estimación baja.

El pintor cordobés
Julio Romero de Torres (1874-1930), reconocido mundialmente por su representación de la figura femenina, en particular de la belleza andaluza, retrata en
La niña torera a una de sus modelos favoritas, la actriz Elena Pardo, ataviada con traje de luces y en pose provocadora en el pasillo hacia el ruedo de la plaza de toros de Las Ventas de Madrid.
Pintado entre 1928 y 1929, este cuadro muestra el impacto que le había causado a Romero de Torres el
movimiento 'Art Déco' durante su visita a la 'Exposition des Arts Décoratifs', en París (Francia) en 1925.
Esta obra es muy relevante en el contexto de la serie de retratos de toreros cordobeses y sevillanos, como Lagartijo, El Guerra, Machaquito, y Juan Belmonte.
La niña torera lleva más de medio siglo en una colección privada y parte con una estimación de venta en la subasta de entre 275.000 y 385.000 euros.