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¿Un partido católico?

Ricardo Ruiz de la Serna
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ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
sábado 28 de noviembre de 2009, 00:43h
Hace una semana comenzaba el X Congreso Católicos y Vida Pública, que se ha convertido en una institución por derecho propio y, como aquel turrón, vuelve a casa por Navidad. El tema de este año –y van diez- era la política al servicio de bien común. Desde luego, con la que está cayendo en nuestra España, el asunto no podía ser más apropiado.

Las intervenciones fueron interesantísimas y ustedes las conocerán por la información que diariamente se hizo de ellas. Destacaría la jugosa polémica entre el ex - vicepresidente Osorio y el ex ministro Mayor Oreja sobre el aborto, cuyo régimen el Partido Popular no cambió cuando gobernaba. Era de esperar la discusión encendida pero cordial en torno a un asunto que ocupa uno de los puntos más altos de la agenda católica si es que podemos hablar de tal cosa (¿acaso no es más bien una agenda de derechos humanos compartida por muchos no católicos).

Sin embargo, flotaba en el aire una pregunta que es casi la cuestión de nuestro tiempo cuando se trata de política y catolicismo. ¿Debería haber un partido católico? Los intentos se vienen sucediendo con escaso éxito desde hace años bien con la fórmula de partidos temáticos –centrados en una determinada cuestión como la familia o la vida- o bien con formaciones que aspiran a superar al Partido Popular por la derecha. No obstante, la cuestión sigue en pie, ¿puede un partido político arrogarse la representación –o el discurso- de los católicos? La respuesta excede el espacio de una modesta columna, pero sí permite cierta aproximación. Hagamos una salvedad inicial: entre los votantes católicos hay de todo -como en la huerta- pero aspiran a la unidad en la diversidad. Es eso, sueñe decirse, radica la riqueza y la fuerza de la Iglesia.

Resultaría claro que este hipotético partido promovería la defensa de la vida y la familia tal como se viene haciendo en los medios y los círculos católicos en general. Ahora bien, ¿cuál sería su posición respecto a la cuestión nacional? ¿Qué modelo de Estado y de organización territorial propondría? ¿Reforzaría las competencias del Estado central en el marco constitucional de 1978? ¿Desmontaría el Estado de las Autonomías si tal cosa fuese posible? ¿Dónde quedarían los católicos nacionalistas en ese partido?

¡Ah! Los nacionalistas… Mientras esperamos la Sentencia del Estatut sería bueno recordar que el activismo católico acoge en su seno diferencias que se reconcilian en el modelo de sociedad, pero que se manifiestan con crudeza en el modelo de Estado y, más concretamente, en el asunto de la unidad de España. El PNV y Unió Democrática de Catalunya se consideran formaciones cuyos idearios son afines a la sensibilidad de los católicos. En algunas de las campañas relacionadas con la presencia de lo religioso en el discurso público (¿recuerdan la de los autobuses y la promoción del ateismo?) ha habido reacciones y propuestas de grupos y personas que se identifican como católicos pero cuyas relaciones con los nacionalismos periféricos están en la memoria. ¿Defenderían estos católicos la unidad de España soslayando su pasado nacionalista?

Tal vez habría que crear no uno sino varios partidos católicos, pero entonces, ¿sería muy distinta la situación de la que hay ahora? ¿Se aliarían para cuestiones sociales pero no para las relacionadas con la organización territorial del Estado?

El debate sigue en pie. ¿Católicos nacionalistas? ¿Nacionalistas católicos? Pero… ¿nacionalistas de qué? ¿De España o de sus regiones? ¿No será que los católicos coincidirían en el modelo de sociedad en general pero no en el modelo de Estado?

Se dirá tal vez que un partido será lo que sus votantes –y sus militantes quieran- pero entonces hay que reformular la misma pregunta de fondo, ¿qué es lo que querrían? ¿Serían las opiniones en torno a la unidad de España tan coincidentes como en torno al aborto?

Tal vez esto sea lo mejor de los Congresos Católicos y Vida Pública: plantean cuestiones esenciales y dejan libertad en las respuestas.

Ricardo Ruiz de la Serna

Analista político

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