el gobierno, conmocionado
Suiza dice "no" a la construcción de minaretes
domingo 29 de noviembre de 2009, 21:32h
El Gobierno suizo está conmocionado tras el apoyo popular logrado este domingo por una iniciativa de la derecha ultranacionalista para prohibir la construcción de minaretes en las mezquitas del país y que, de forma inesperada, fue aprobada por el 57,7 de los votantes y por la mayoría de los cantones.
La iniciativa de la derecha ultranacionalista suiza para prohibir la construcción de minaretes en las mezquitas del país ha contado este domingo con un apoyo del 57,7 de los votantes. "Estoy conmocionada, lo lamento profundamente. Creo que este resultado es una señal de alarma, un sentimiento de repliegue, de autodefensa que han tenido los ciudadanos en un contexto de mundo globalizado, y con una crisis económica", ha afirmado la ministra de Exteriores suiza, Micheline Calmy-Rey.
Calmy-Rey admitió que el significado de la votación está claro: "Quedará prohibida la construcción de mezquitas con minaretes, las cuatro existentes en Suiza que los tienen seguirán ahí y se podrán construir nuevas mezquitas pero sin ellos, y los musulmanes podrán seguir rezando los viernes".
La ministra no ocultó la consternación que ha creado este resultado -que no hacían prever las encuestas- y el temor por el daño que hará a la imagen de Suiza e, incluso, a sus intereses económicos y de otro tipo.
Entre las razones que han llevado a una mayoría de suizos a votar contra los minaretes -e indirectamente contra la presencia de musulmanes en el país- Calmy-Rey aseguró que ha habido "una instrumentalización muy bien hecha" por parte de los partidos de la derecha nacionalista que promovieron la iniciativa y apelaron al miedo y a otros prejuicios.
El referendo que ha puesto a Suiza bajo los focos de Europa y del mundo musulmán estuvo precedido por una candente campaña, en la que varios ayuntamientos llegaron a prohibir los afiches en favor de la iniciativa, por considerarlos "racistas, irrespetuosos y peligrosos". Entre ellos el que mostraba a una mujer cubierta con el velo islámico integral (niqab) y varios alminares atravesando como agujas una bandera suiza.
Desde las formaciones políticas de izquierdas, la consternación es general, y así los Verdes, uno de los cinco grandes partidos suizos, ya han adelantado que se plantean recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo para que invalide el resultado de este referendo, por considerarlo anticonstitucional.
También la Conferencia Episcopal suiza ha lamentado el resultado de la consulta, y su portavoz, Walter Müller, ha dicho que es "un obstáculo en el camino a la integración y al diálogo interreligioso en el respeto mutuo".