El extraño secuestro de Mauritania
martes 01 de diciembre de 2009, 01:07h
Cuando el Gobierno aún estaba intentando reponerse del secuestro del “Alakrana”, resulta que tres cooperantes españoles son capturados en Mauritania, presuntamente por Al Qaeda. No cabe duda de que determinados cometidos, como pescar en caladeros conflictivos o realizar misiones de ayuda humanitaria en determinadas zonas entrañan un riesgo considerable, pero no parece que éste sea el caso. Mientras que el “Alakrana” faenaba en una zona donde los piratas somalíes tienen su campo de operaciones, la ruta que seguía la caravana donde iban los tres miembros de la ONG “Barcelona Acción Solidaria” viene realizándose desde hace ya tiempo, sin más contratiempos que los propios del lugar.
La zona en cuestión está poblada por bandas de saqueadores que, al más puro estilo de los bandoleros del XIX, desvalijan a todo aquel que osa adentrarse sin la debida cautela por sus tierras. Por eso, ha resultado chocante la afirmación del ministro Rubalcaba atribuyendo la autoría del secuestro a una célula magrebí de Al Qaeda. De momento, la información que hay es escasa, pero por mucha simpatía que los delincuentes que han secuestrado a los cooperantes españoles tengan por Osama Bin Laden, más parece haber detrás una motivación económica que política. Máxime si se tiene en cuenta el posible “efecto llamada” del modo de actuación del Gobierno español en el secuestro del “Alakrana: remunerar la violencia parece resolver problemas pero, a la postre, no hace sino complicarlos. Desgraciadamente, los españoles tienen una contrastación empírica de ello en la macabra historia de ETA. La última de piratas se enquistó; esperemos que esta vez sea diferente. Los primeros días son cruciales, así que, sea Al Qaeda o delincuentes comunes, lo importante es que el Gobierno haga lo posible para que esta desagradable situación dure lo menos posible. De paso, que tenga informadas tanto a las familias como a la opinión pública española. Y por fin que reflexione para evitar que estos dramas no se repitan. Es su deber.