www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Análisis

El Acuerdo de San José: ¿Una trampa para Zelaya?

jueves 03 de diciembre de 2009, 10:24h
El Congreso de Honduras consumó el fracaso del presidente depuesto, Manuel Zelaya, en su intento de recuperar el poder, cinco meses después del golpe de Estado que lo derrocó y tras una espera de más de un mes para que el acuerdo de Tegucigalpa-San José terminara por ser una trampa.
A 56 días para que el virtual ganador de las elecciones, Porfirio Lobo, asuma la presidencia, encerrado en la Embajada de Brasil desde el pasado 21 de septiembre, y con el acuerdo de Tegucigalpa-San José convertido en agua de borrajas un mes después de su firma, Zelaya se ha quedado sin alternativa para recuperar la Presidencia.

El Congreso ratificó por abrumadora mayoría el decreto que había aprobado el pasado 28 de junio para determinar la destitución de Zelaya, tras ser derrocado y expulsado del país por los militares, a pesar de que varios diputados recordaron en la sesión que la Constitución no da al Parlamento esa atribución.

Más allá de la legalidad o no, la postura del Legislativo completó el quinto punto del acuerdo de Tegucigalpa-San José, firmado el pasado 30 de octubre, y terminó de cerrar la trampa en que se convirtió ese pacto para Zelaya.

El presidente de facto, Roberto Micheletti, asestó el primer golpe al acuerdo al formar unilateralmente el Gobierno de unidad previsto en el pacto para el 5 de noviembre, y el Congreso le dio el golpe definitivo al posponer la decisión de la restitución hasta después de las elecciones generales del pasado domingo.

Ahora Zelaya se ha quedado ante un incierto escenario de difícil solución. "La decisión del Congreso sella el destino de Zelaya, que en mí opinión tiene ahora tres opciones: quedarse en la Embajada, salir de ella y ser detenido para ser juzgado de los delitos de los que se le acusa o negociar un salvoconducto para ir al exilio", indicó el analista Manuel Torres.

A pesar de que Lobo ha anunciado un gran diálogo nacional al que está dispuesto a invitar a Zelaya, consciente de que sigue siendo el presidente reconocido por la comunidad internacional, Torres no confía en que esa opción permita al mandatario derrocado desempeñar un papel en Honduras.

"Eso está en la posibilidad de ese tercer escenario (el exilio), porque lo real, lo visible, es que la posición del Partido Nacional en la sesión del Congreso de este miércoles fue exactamente igual a la que asumió el 28 de junio", dijo Torres, director de la agencia Análisis y Audiovisuales de Prensa.

La situación tampoco es fácil para Honduras ya que la gran mayoría de países de la comunidad internacional no reconocen los comicios del domingo y los que estaban replanteándose esa opción contemplaban esa revisión con la vuelta de Zelaya al poder.

En opinión del analista, la decisión del Congreso "va a servir para ratificarle a los países que se mantienen contrarios al golpe su posición y probablemente fortalezca a los que no quieren reconocer las elecciones. Para Lobo es ponerle más difícil la labor de su próximo gobierno", dijo.

En todo caso, para Torres la figura de Zelaya tiende a crecer en los momentos de mayor controversia y puede convertirse en una suerte de "símbolo de la indefensión jurídica" para mucha gente que va a seguir reconociéndole el liderazgo en el panorama nacional.

Contrario a esa opinión, el analista Raúl Pineda considera que Zelaya debe "entender que él tiene que desaparecer del escenario político nacional por el momento", mientras que en el plano personal sólo se le presentan dos opciones: "o se presenta ante los tribunales o busca la manera de salir del país".

"En estos momentos Zelaya es una figura que vive por el salvavidas de la comunidad internacional", agregó el analista, ex diputado del conservador Partido Nacional, al subrayar que su situación es "bien difícil".

Para Pineda, el presidente electo tampoco va a poder favorecer una salida para Zelaya ya que la situación del derrocado gobernante "no depende de Lobo".

"¿Qué sigue ahora? Pues me mantengo todavía en la Embajada de Brasil luchando por la condena a la dictadura y ahora también contra el fraude electoral que se hizo el domingo. Las elecciones no representan una salida para el país", dijo este miércoles Zelaya.