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investigación española

El Mediterráneo se formó en dos años tras una inundación procedente del Atlántico

miércoles 09 de diciembre de 2009, 21:22h
Hace 5,3 millones de años el Mar Mediterráneo, tras un periodo en el que su cuenca se desecó casi por completo, volvió a formarse gracias a una inundación procedente del Atlántico que se completó en menos de dos años, según un estudio del Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (ICTJA-CSIC) en Barcelona.
Investigadores del ICTJA-CSIC, liderados por Daniel García-Castellanos, han estudiado la formación del Mar Mediterráneo. Los expertos han partido de un canal erosivo ya conocido que cruza el estrecho de Gibraltar de Oeste a Este, a lo largo de unos 200 kilómetros, que había sido atribuido a la erosión de un gran río durante la desecación del Mediterráneo. Sin embargo, los españoles señalan en su trabajo que no existen indicios para suponer que en esa zona hubiera un río importante y que este canal es el resultado del paso de las aguas que procedían del Atlántico y que volvieron a llenar el Mediterráneo.

El equipo de García-Castellanos ha utilizado modelos matemáticos similares a los que se emplean para el modelado del relieve y fórmulas que permiten calcular la velocidad del paso del agua a través de un canal de comunicación entre dos cuencas marinas y han descubierto que la erosión sí puede ser explicada como resultado del caudal de la inundación del Mediterráneo.

El descubrimiento más espectacular, según García Castellanos es que "la duración de la inundación debió ser extremadamente corta, probablemente menos de dos años". Esta gran transferencia de agua, que reconectó el Mediterráneo con el Atlántico, podría haber implicado tasas de ascenso del mar de más de 10 metros por día.

"La inundación que puso fin a la desecación del Mediterráneo, más que parecerse a una enorme cascada debió consistir en un descenso más o menos gradual desde el Atlántico hasta el centro del Mar de Alborán: un 'megarrápido' de 200 kilómetros de longitud y varios kilómetros de anchura por donde el agua circuló a más de cien kilómetros por hora".

Según apunta el investigador, la rapidez del proceso de llenado de la cuenca Mediterránea pudo tener un impacto notable en el clima de aquel periodo, algo que no se ha estudiado aún con suficiente detalle. "Un cambio tan enorme y abrupto en el paisaje terrestre como el que hemos deducido podría proporcionar un laboratorio natural para el estudio de la respuesta climática de nuestro planeta".

En el equipo de García-Castellanos han participado Manel Fernàndez, director del ICTJA-CSIC, Ferran Estrada, Ivone Jiménez-Munt, Jaume Vergés, Raquel De Vicente y Christian Gorini, del CNRS de Francia.




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