El pasado 15 de diciembre de 1939 se estrenaba uno de los filmes más vistos de la historia y lo hacía con un éxito arrollador. Este martes se conmemora el 70 aniversario de este clásico de clásicos. Compite con las más grandes, como Casablanca y Ciudadano Kane, por el puesto de la mejor película de la historia del cine. Es la historia de amor protagonizada por Rhett Butler y Scarlett O’Hara. Es Lo que el viento se llevo.
Cuando el cine se ha convertido en una suerte de efectos especiales, ordenador y meses de postproducción, este martes se conmemora uno de los clásicos más grandes que ha dado la historia del cine,
Lo que el viento se llevó.
El 15 de diciembre de 1939 se estrenaba esta película, que sin efectos especiales consiguió un éxito arrollador y fue ganadora de 10 Oscars, incluido el de Mejor Película. Un triunfo que llega hasta nuestros días ya que este filme compite por el puesto de la mejor película del la historia del cine con grandes como
Casablanca y
Ciudadano Kane.
La película,
protagonizada por Vivien Leigh y Clark Gable, está basada en la exitosa novela de Margaret Mitchell, premio Pulitzer de 1936, y confirmó desde su estreno, por el éxito de crítica y público, que era uno de esos escasos ejemplos en que una adaptación cinematográfica hace honor al original.
La tormentosa relación de la descarada señorita Escarlata O'Hara y el apuesto Rhett Butler en plena guerra de Secesión atrapó a millones de espectadores de todo el mundo, y la película se situó entre las más taquilleras de todos los tiempos, con 1.200 millones de dólares de recaudación, teniendo en cuenta la actualización de la moneda en estos años.

Sin embargo, antes de convertirse en película esta historia ambientada en la guerra de Secesión americana, fue todo un éxito como novela, considerada un clásico de la literatura de los EEUU. La autora, Margaret Mitchell -ganadora de un Premio Pulitzer-, publicaba bajo el título
Gone with the Wind este libro en 1936. Incluso antes de ser publicada la primera edición, en mayo de ese mismo año, el productor de cine David O. Selznick decidió comprar los derechos por 50.000 dólares, una cifra de dinero récord para la época, para hacer una película basada en la novela.
En el momento de su estreno fue la película más cara y larga que se había rodado, su rodaje duró 140 días y contó con un increíble presupuesto que alcanzó 4,25 millones de dólares. Sin embargo, la rentabilidad que le sacaría a la inversión inicial de 50.000 dólares ascendería a 400 millones de dólares en recaudación.