primera reunión de la presidencia española
La Unión Europea aboga por la cohesión para salir de la crisis
miércoles 13 de enero de 2010, 16:46h
Los responsables de asuntos europeos de los países de la UE mostraron este miércoles su consenso sobre la necesidad de abordar la crisis económica internacional "de manera conjunta y con una acción más rápida y flexible", según fuentes de la presidencia de turno española.
Los ministros para Europa, la mayoría con rango de secretarios de Estado, celebran la primera reunión informal de la UE bajo la presidencia española. El encuentro tiene lugar en la histórica localidad segoviana de La Granja de San Ildefonso, y ha reunido a ministros, secretarios de Estado y otros responsables sobre asuntos europeos de los Veintisiete.
Según fuentes de la presidencia española, aunque los asistentes apoyaron las "ambiciosas" prioridades establecidas por España, dieron "más importancia, sobre todo, a la recuperación económica, al aspecto de que la UE tenga una única voz en el mundo y, además, a la lucha contra el cambio climático y a la inmigración".
Sobre la diplomacia concertada de la Unión Europea, el secretario de Estado español para la UE, Diego López Garrido, señaló en el curso de la reunión que "el objetivo es tener una política exterior común, pero que además sea compatible con los servicios diplomáticos nacionales", indicaron las fuentes.
La reunión se prolongará hasta mañana jueves con la aplicación de las novedades del Tratado de Lisboa como punto fuerte de la agenda, así como el debate de la nueva estrategia de crecimiento para la presente década.
En declaraciones a la prensa, el ministro italiano para Asuntos Europeos, Andrea Ronchi, subrayó la importancia de "este primer acto" de la nueva etapa de la UE, con una Europa que se mueve "de manera concertada".
En este sentido, destacó la reacción rápida y conjunta que mostró hoy la UE sobre la tragedia de Haití, devastado por un terremoto.
Sobre la primera sesión del encuentro ministerial de La Granja, Ronchi dijo que fue muy "intensa" y en ella ha prevalecido la idea de que "hay que trabajar juntos para que Europa sea menos burocrática y más política", con la "realización de iniciativas concretas". "El Tratado de Lisboa es la última oportunidad" para "la realización de la Europa de la política y no la Europa de la burocracia", afirmó.
Ronchi rechazó las críticas vertidas por algunos de sus colegas europeos sobre la contundencia policial aplicada en su país contra inmigrantes, en los recientes disturbios ocurridos en la región de Calabria. En ese sentido, dijo que su Gobierno se ha limitado a combatir "la clandestinidad" bajo "las directrices de la solidaridad, la legalidad y la integración".
Una única voz
España aspira a que su presidencia de turno de la UE sirva para dar pasos firmes con el fin de que Europa se convierta en un "actor global potente" en el mundo y todos los socios tengan una voz única en foros como Naciones Unidas o el G-20.
En su comparecencia ante los medios, el secretario de Estado ha resumido los debates de este miércoles, centrados en la puesta en marcha de los mecanismos que establece el Tratado de Lisboa, como el Servicio Europeo de Acción Exterior.
La creación del mayor servicio diplomático del mundo es uno de los proyectos más ambiciosos recogidos en el nuevo marco comunitario y está dirigido a que la UE tenga una política exterior común.
López Garrido ha subrayado que el "objetivo central" es "hacer de la UE un actor global potente en el mundo, con una voz única en los temas políticos y económicos, en los foros internacionales, en Naciones Unidas y en el G-20".
"Este servicio diplomático debe servir como apoyo a lo que tiene que ser una gran coordinación política", ha remarcado. Las bases de esta iniciativa, que lidera la Alta Representante para la Política Exteriores, la británica Catherine Ashton, deberán estar aprobadas el próximo mes de abril. Contará con unos 6.000 funcionarios, a los que contribuirán a partes iguales la Comisión Europea, el Consejo Europeo y los países miembros.
El otro gran asunto de los debates de este miércoles, celebrados a puerta cerrada, ha sido el de la ciudadanía europea, en el que ha intervenido el ex jefe del Gobierno Felipe González en su condición de responsable del grupo de reflexión para el futuro de la UE.
Según López Garrido, el mensaje que les ha trasladado González es que Europa está ante su "gran oportunidad para avanzar juntos" y tratar de identificar más a los ciudadanos con la UE. Para lograr esta meta, el secretario de Estado ha considerado necesario crear espacios comunes, como en el ámbito de la justicia, para que "un ciudadano sienta que si va a otro país, sus derechos civiles van con él y no es una carrera de obstáculos hacer cualquier trámite".
Los ministros para Europa han avanzado en cómo se va a regular la llamada Iniciativa Ciudadana Europea, otra novedad del Tratado de Lisboa que abre la puerta a que la sociedad civil haga propuestas legislativas a la Comisión Europea con el aval de un millón de firmas.
La idea manifestada por la mayoría de los delegados es que sean necesarias las firmas de ciudadanos de al menos un tercio de los países de la UE -nueve-, aunque el Parlamento Europeo cree que el listón debería ser más flexible y situarlo en siete.
Otros aspectos que se han abordado han sido la llamada cláusula de solidaridad, por la que los países de la UE darán ayuda a aquél que se vea afectado por una catástrofe o ataque terrorista, y la futura firma del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Esta adhesión de la UE al tratado del Consejo de Europa hará que las decisiones que adopten los Veintisiete estarán sujetas al Tribunal de Estrasburgo.