sin problemas con EEUU
El primer ministro de Haití dice que ya son 75.000 los muertos
miércoles 20 de enero de 2010, 10:47h
El primer ministro de Haití, Jean Max Bellerive, ha afirmado que el número de muertos por el terremoto asciende a 75.000 y que unas 300.000 familias están en la calle. Además, ha dicho que están "en un nivel aceptable" de seguridad.
El número de muertos por el terremoto de Haití asciende a 75.000, según afirmó hoy el primer ministro de Haití, Jean Max Bellerive, a un canal de televisión colombiano. "La información que tiene recogida el Gobierno es que la cifra de muertos puede ser de 75.000" y que unas 300.000 familias están en la calle.
Indicó que hay "pocos disturbios" entre la población y los atribuyó a la desesperación por obtener agua y alimentos, al mismo tiempo que expresó que el Gobierno de su país "trabaja en medio de las dificultades" causadas por el fenómeno natural.
Bellevire, que duerme en un automóvil y despacha desde un puesto de policía en Puerto Príncipe, dijo que "no hay inseguridad" y se mostró contrario a lo que muestran las televisiones de todo el mundo.
Reconoció, eso sí, que la distribución de las ayudas internacionales entre los damnificados ha sido lenta, pero recordó que "la administración no estaba en capacidad de poder trabajar" porque los edificios gubernamentales están destruidos.
Sin embargo dijo que ahora están "en un nivel aceptable" y que se podrán agilizar esas entregas de alimentos, medicinas, agua y ropa. Explicó que la movilidad es un problema porque no hay gasolina y por eso el transporte tiene dificultades, pero consideró que esta situación "pronto se va a normalizar".
Una de sus mayores preocupaciones es que él tendrá que tomar la decisión de ordenar la suspensión de los rescates, pues según protocolos internacionales, el tiempo para eso ya pasó. Apuntó que en todo caso todavía hay muchos cuerpos sin vida sin rescatar y que en caso de que llueva, la situación sanitaria sería preocupante porque se pueden generar epidemias.
Sin problemas ideológicos
Por su parte, el presidente haitiano, René Préval, afirmó que su país "no tiene ningún problema ideológico" para recibir la ayuda internacional, en particular de Estados Unidos, tras el terremoto sufrido el pasado día 12. "No tenemos ningún problema ideológico para recibir la ayuda de los que tienen la capacidad y quieren ayudarnos", aseguró el jefe del Estado en la radio francesa "France Info".
En declaraciones a Radio Francia Internacional, Préval descartó cualquier polémica por la llegada de los marines estadounidenses a Haití, un país que Washington ya invadió en el pasado. "Colaboramos con diversos socios. Los estadounidenses están bajo la égida de la fuerza de Naciones Unidas (MINUSTAH), les han aportado su ayuda para la reconstrucción. Es la MINUSTAH con la policía ayudada por los estadounidenses" quien está al cargo de la seguridad, dijo.
En cuanto a la llegada de helicópteros estadounidenses al jardín del palacio presidencial, Préval indicó que "si eso puede servir para salvar vidas, las consideraciones ideológicas deben dejar paso a la caridad".
Préval señaló que algo más de una semana después del terremoto "las cosas comienzan a entrar en orden" y las autoridades empiezan a "controlar la situación desde un punto de vista psicológico y de la capacidad de gestión". El presidente agradeció la ayuda internacional enviada y señaló que el país sigue necesitando apoyo exterior.