El museo Albertina de Viena acoge desde este jueves una suerte de garaje gracias a la muestra "Cars" dedicada a Andy Warhol. Hasta el 16 de mayo, 32 obras del artista "pop" por excelencia estarán "aparcadas" en las salas de la galería vienesa, en una exposición que recupera la serie que Warhol realizó en 1986 para celebrar el centenario del fabricante de automóviles Daimler.
Andy Warhol sobre ruedas. Así podría titularse la muestra que desde este jueves acoge el museo
Albertina de Viena y que reúne una serie de obras que el artista pop realizó en 1986 para celebrar el centenario del fabricante de automóviles Daimler.
Aquel encargo, que pretendía contar la historia del mítico fabricante germano de automóviles, quedó inconcluso por la inesperada muerte del artista estadounidense. De hecho, sus trabajos para aquella conmemoración son los
últimos que realizó antes de fallecer el 22 de febrero de 1987.

El artista de Pittsburgh emplea para contar la historia de Daimler la misma técnica de producción mecánica de las pinturas ya usada en otras series. Con el
mismo uso de colores irreales y la repetición por serigrafía del mismo motivo, Warhol roba a los vehículos que presenta su función natural y los convierte en
símbolos, como ya había hecho en los años 60 con la lata de sopas Campbell o la botella de Coca Cola.

"Estos coches no circulan, son
iconos", ha explicado al respecto el director del Albertina, Klaus Albrecht Schröder. Así, al igual que Marilyn Monroe o Mao Zedong, los vehículos de
"Cars" son ejemplos de la cultura del siglo XX, de la cultura de masas, del consumo. Objetos, al fin, que influyeron y revolucionaron la sociedad como pocos otros.
Entre las obras que el Albertina ha traído a Viena desde la colección Daimler en Stuttgart, se cuentan representaciones de varios coches que han alcanzado ya el carácter de
míticos.
Un lugar especial en ese Olimpo del motor y de la exposición lo ocupa el
Mercedes Benz 300 SL de 1954, el "Gaviota" cuyas puertas abiertas asemejaban alas; o el
W 125 que arrasó en el Grand Prix de 1937; o el modelo patentado en 1886 por
Karl Benz, uno de los primeros con motor de combustión interna.