-¿Por qué se fija en la historia de Adán y Eva para escribir una novela?
-Traté de tomar un mito fundacional de nuestra cultura y releerlo desde otra perspectiva. Quería deconstruir la culpabilidad de Eva, germen de la marginación de la mujer. Siempre me ha fascinado este personaje, de hecho escribí un libro de poemas "De la costilla de Eva" y he escrito muchos artículos con el seudónimo de Eva Salvatierra. Escribí el libro como una especie de retrato de la condición humana, sobre las grandes preguntas que no logramos respondernos... Ha sido una aventura muy linda y la investigación fue extraordinaria, leí los pergaminos del Mar Muerto, literatura judaica, libros apócrifos... y me encontré con una gran riqueza de leyendas que no están en la Biblia y que me abrieron la imaginación.
-Y le ha salido un libro muy poético...
-Es que todo lo sugería, el principio del mundo o la inocencia. Tenía que ser contado en un tono que te sacara de la realidad y te metiera en esa otra realidad, en esa atmósfera mágica y poética.
-¿Para librar a Eva del pecado original?-Si, es lo que he pretendido desde hace mucho tiempo (rie) y una va haciendo sus esfuerzos.
-Los personajes protagonistas tienen una personalidad muy marcada y diferente, ¿era necesario para la narración?-Es una fabulación de mi imaginación que tiene que ver con la percepción que yo tengo de la identidad masculina y femenina, si te pones a pensar como sucedió el hecho: Eva era más curiosa y más rebelde y por eso se atrevió al desafío y Adán es el que la sigue, porque está solo y ella es su compañera. Pero la novela tiene que ver con hacer una radiografía de ciertas características propias de la mujer y del hombre e intenté ser muy cuidadosa porque en ese momento no había roles tal y como están planteados en este momento, no había esa división del trabajo que se va dando después... hay una relación distinta entre ellos y los roles se van creando porque hay una diferencia biológica y porque Adán le reclama el atrevimiento que tuvo al comer de la fruta prohibida.
-Parece que la presencia femenina es más fuerte que la masculina en su relato, ¿es así?
-¡Pero Adán es buena gente! ¡Me produce mucha ternura! Intenté ser equilibrada porque no quería en ningúm momento presentarle como malo y a ella como la buena. Él tiene un instinto de supervivencia muy grande, es muy práctico y quiere proteger a la familia, ademas de tener el impulso sexual y la fuerza física aunque también Eva demuestra que es muy fuerte. Hay una colaboracion entre los dos y una ternura muy grande cuando demuestra que en ningún momento la abandonaría y que hubiera optado por ella en vez de quedarse solo en el paraíso. Nunca pienso que los hombres son los malos de la película.
-¿Y por qué Dios, Elokim, está sin estar presente?
-Porque está ocupado en otras cosas. Me parecía curiosa la visión tan importante que tenemos los seres humanos de nosotros mismos y sin embargo cuando te pones a pensar en un ser superior que rige nuestro mundo y todas las galaxias creer que le está dedicando a este planetita tanto tiempo y que se acuerda de cada uno por nuestro nombre es un poco de autobombo de los seres humanos. Por eso hablo de un ser que anda por ahí, creando universos, y me pareció más realista e introduzco a la serpiente como “secretaria” o como un alter ego femenino, que no es ni buena ni mala.
-¿En esta historia ha transformado el concepto de pecado por la capacidad de elección?
-No, más bien por un impulso natural del ser humano de conocer, de saber. Muchas veces la represión va dirigida hacia el conocimiento, a no respetar la capacidad de juicio del ser humano, hay una falta de confianza en el hombre para usar su juicio adecuadamente y se manifiesta en la tendencia a mantener a la gente en la ignorancia y eso se observa bastante en cierto comportamiento de la Iglesia, hay mucha tendencia a mantener a la gente en un estado de conocimiento relativo porque tiene un gran conflicto con la ciencia, desde tiempo atrás. La Iglesia va a tratar de descalificarla. Pero esta novela no es irrespetuosa con la religión, yo parto de que el mito de Adán y Eva cualquier persona, religiosa o no, no se lo toma al pie de la letra, es una forma de contar cosas muy complejas de una manera accesible.
-El paraíso lo sitúa en Irak ¿por eso ha dedicado la novela a las víctimas de la guerra?
-Según la Biblia se habla del Tigris, del Eufrates y dos ríos más, fui a buscar en los mapas para buscarlos y el lugar en el que confluyen estos cuatros ríos queda al norte de Irak cerca de Turquía y de casualidad encontré una referencia de un investigador que decía que se había determinado el lugar exacto que respondía al lugar en el que estaba el paraíso terrenal. La paradoja de la situación en este momento de Irak donde el pueblo ha sufrido enormemente y por eso decidí dedicarle el libro a los muertos de esta guerra.
-Ha afirmado que la próxima novela sería política ¿en qué se fijará?-Los acontecimientos necesitan un tiempo para sedimentarse y yo he pasado de la efervescencia revolucionaria a la desilusión, relativa, porque tampoco soy una desiluisonada total de la política pero el proceso de cambio de los últimos años tiene elementos para tratar en una novela. Ahora con un poco más de distancia podría abordarlo. No haría una revisión, tocaría más el punto de vista humano, cómo le ha cambiado la vida a la gente en los últimos años al pasar de una visión idealista, casi mística, a una visión más cínica que ha sido un viraje de 180 grados en algunas personas como Daniel Ortega. Cuando era presidente, era la cabeza visible de un colectivo de nueve personas, ocho de las cuales eran más inteligentes que él y cuando se queda solo realmente se está viendo al Daniel Ortega desvalido, muy limitado intelectualmente y que tiene una visión muy populista y excesivamente maquiavélica de la política, su mantra es el fin justifica los medios y por eso ha hecho cosas inexplicables como haberse aliado con la iglesia y haber prohibido el aborto terapeútico. Se mete en cosas que no debería entrar, no se pueden tomar decisiones como si siguiéramos en los 60 donde todos los guerrilleros eran buenos, ahora la situación es mucho más compleja.