El cáncer ha sido hasta hace poco tiempo sinónimo de muerte. Aún nos recorre el cuerpo un pequeño escalofrío cuando escuchamos que a alguien le han localizado un tumor cancerígeno o escuchamos hablar de metástasis, pero lo cierto es que, a día de hoy, el 90 por ciento de los enfermos de cáncer se curan. Vea aquí los últimos avances contra esta enfermedad.
Los médicos siempre explican que la prevención y localizar a tiempo el tumor es la mejor medicina para curar un cáncer, pero las investigaciones en bioquímica, biomedicina y biotecnología avanzan y cada día descubrimos nuevos métodos y avances para tratar y prevenir con tiempo esta terrible enfermedad.
Como se suele decir, el cáncer no es una enfermedad, sino muchas enfermedades, cuyos tratamientos pueden incluir cirugía, quimioterapia, terapia con radiación o una combinación de los tres. Así, nos encontramos con que hay 100 tipos diferentes de cáncer. Aquí puede ver los avances más importantes del último año de algunos de los tipos más importantes:
Cáncer de mama: Es el segundo tipo más común en la mujer después del de piel. La mayoría de los tumores que se forman en el tejido de los senos son benignos. Si el tumor es canceroso pero aún no se ha expandido se llama "in situ". El más grave es el invasivo y este sí se ha expandido a otras partes del cuerpo.
Lo último de este tipo de cáncer es que un grupo canadiense ha desarrollado un nuevo dispositivo pequeño que permitiría a los médicos evaluar el riesgo de cáncer de mama de una mujer en minutos. Sólo harían falta unas gotas de sangre o una pequeña porción de tejido mamario.
El dispositivo con microchip puede medir niveles de estrógenos usando muestras mucho más pequeñas que los métodos convencionales, lo que posibilitaría el control rápido del riesgo de cáncer de mama o del funcionamiento de los tratamientos aplicados.
Cáncer gástrico o de estómago: Es el crecimiento de células cancerosas en el tejido de revestimiento y la pared del estómago. La probabilidad de sufrirlo es mayor si se ha tenido una infección en el estómago por una bacteria llamada Helicobacter pylori, que también causa úlceras estomacales.
La novedad para el tratamiento de este cáncer puede parecer lógica, pero la cuestión es demostrarla. La cosa es que la dieta mediterránea reduce un 33 por ciento la posibilidad de sufrir tumores gástricos, uno de los cánceres con peor pronóstico y tratamiento menos eficaz.
Según el primer estudio completo sobre el efecto de dicha alimentación, elaborado gracias a 23 centros sanitarios de diez países europeos, con la participación de medio millón de personas entre 35 y 70 años, hasta la fecha se habían identificado efectos beneficiosos de alimentos concretos, como la fruta, la verdura o la vitamina C, pero no se había desvelado la importancia de la dieta mediterránea en su conjunto.
La influencia de cada alimento puede ser débil, pero el efecto simultáneo de componentes de la dieta mediterránea confiere una importante protección frente al cáncer gástrico.
Tumor cerebral: Es una masa anormal de nueva aparición que crece y que tiene origen en alguna de las estructuras que contiene la cavidad craneal como el parénquima encefálico, meninges, vasos sanguíneos, nervios craneales, glándulas, huesos y restos embrionarios.
La novedad en este tipo de cáncer la han dado científicos estadounidenses, que han identificado una proteína que controla las células de cáncer en el cerebro, en un descubrimiento que puede ayudar a crear medicamentos contra el mal.
Según informa la revista "Molecular Cancer Research", esta proteína parecer ser importante en la forma en que las células adquieren sus características malignas y en cómo se extienden en los tejidos.
Cáncer de colon y rectal: El de colon comienza en el intestino grueso y el rectal comienza en el recto. Los dos tipos tienen muchas características en común, por lo que algunas veces se habla en conjunto de cáncer colorrectal.
En este campo, el último avance lo ha presentado un grupo de investigadores argentinos, que han demostrado que la combinación entre la transferencia génica de la interleuquina, una proteína estimuladora del sistema inmunitario, y la administración de ciclofosfamida, un agente quimioterapéutico, resulta sinérgica a la hora de erradicar tumores de cáncer de colon.
La utilización por separado y en dosis poco eficaces de cada uno de estos agentes resulta muy diferente a la combinación entre ambos. Es este "combo" el que incrementa la potencia de las defensas del sistema inmunitario afectado, favoreciendo la eliminación de más del 50 por ciento de los tumores del carcinoma de colon.
Por cierto, es curioso que un fármaco biológico actualmente indicado para tratar el cáncer de pulmón y el de páncreas ha demostrado que puede ayudar a mejorar la supervivencia de los pacientes con cáncer colorrectal metastásico, según los resultados de un estudio español.
Cáncer de próstata: La glándula prostática se localiza justo debajo de la vejiga y en frente del recto del hombre. Tres de cada cuatro casos de este cáncer son de crecimiento lento y causa pocos, o muy pocos, problemas.
Lo último en investigación para tratar este cáncer es un nuevo sistema que han desarrollado unos científicos estadounidenses que detecta en qué parte de la próstata se podría estar escondiendo un tumor. Usa una técnica con imágenes que mide la composición química de los tejidos y que puede mejorar la manera en que los médicos diagnostican el cáncer de próstata.
Además, recientemente se ha presentado una vacuna contra el cáncer de próstata que usa virus emparentados con el de la viruela y que se ha demostrado que ayudó a vivir por más tiempo a pacientes con cáncer avanzado o terminal. Pruebas sobre 125 hombres con cáncer de próstata avanzado y resistente a los fármacos demostraron que los pacientes tratados con la vacuna, llamada Prostvac-VF, vivían ocho meses más que los otros
Cáncer de páncreas: Es uno de los tumores menos frecuentes (tan sólo dos de cada cien casos), pero también es uno de los más letales, sobre todo porque no se diagnostica hasta que la enfermedad ha alcanzado una fase avanzada o metastásica.
Es precisamente porque hoy en día, sólo el 7 por ciento de los cánceres de páncreas se descubren a tiempo para operar, lo que da importancia a un pequeño estudio, todavía no válido al cien por cien, según el cual un análisis de sangre experimental podría ayudar a los médicos descubrir antes estos cánceres, al menos en pacientes de alto riesgo, como aquellos con un historial familiar relacionado con la enfermedad.
Igualmente, un equipo estadounidense ha identificado una serie de variantes genéticas que están asociadas a un mayor riesgo de contraer cáncer de páncreas. Según publica la revista "Nature", los expertos, que analizaron los genomas de casi 4.000 casos, en el mayor estudio genético sobre este tipo de cáncer, descubrieron que variantes genéticas en tres "loci" (posiciones fijas sobre un cromosoma) de diferentes cromosomas están asociadas con un mayor riesgo de cáncer pancreático.
Cáncer de pulmón: Existen dos formas no microcelular y microcelular. El primero es más común, pero crece y se expande más lentamente. El microcelular casi siempre es causado por fumar.
Aunque para evitarlo lo mejor es, obviamente, dejar de fumar, una vez que se padece cáncer de pulmón bueno es saber que una universidad taiwanesa acaba de descubrir que tomar una taza de té verde todos los días podría reducir el riesgo de padecer cáncer de pulmón entre los fumadores.
El nuevo estudio detectó que no solo tiene un alto contenido de antioxidantes, sino que también podría incidir en la inhibición del crecimiento de células tumorales.
El análisis reveló que las personas que no beben té verde –fumadores o no– tenían 5,16 veces más riesgo de cáncer de pulmón en comparación con los que tomaban al menos una taza de té verde diaria. Del mismo modo, se identificó que los fumadores que no beben té tienen 12,71 veces más riesgo de cáncer de pulmón que los fumadores que beben al menos una taza diaria.
Cáncer de cuello del útero o de cervix: Constituye el 6 por ciento de los tumores malignos en mujeres, siendo el segundo más frecuente y el más frecuente entre las mujeres más jóvenes. Afecta a mujeres de entre 35 y 55 años y puede estar ocasionado por el papilomavirus humano, que se contagia a través de las relaciones sexuales.
Lo último que hay que saber, al margen de polémicas sobre el uso de las vacunas, es que la vacunación y la citología disminuyen en un 94 por ciento el riesgo de desarrollar un cáncer de cuello de útero o cervix. Las vacunas están recomendadas para las mujeres entre 15 y 25 años, con el fin de garantizar la máxima protección antes de que las féminas inicien sus relaciones sexuales.
Cáncer linfático: El porcentaje de afectados con linfoma, un tipo de cáncer sanguíneo que afecta al sistema linfático, aumenta cada año en España entre un tres y un cuatro por ciento, pero el 70 por ciento de los afectados se curan, pues se trata de una dolencia curable.
Lo último al respecto de este tipo de cánceres, tan último que aún no ha terminado el trabajo, es que un equipo liderado por el hospital Clínic de Barcelona está descifrando el genoma de la leucemia linfática crónica, el tipo de leucemia más frecuente en los países occidentales.
La investigación es muy esperanzadora, ya que los resultados permitirán personalizar tratamientos y crear nuevos fármacos.
Cáncer de piel: Es el tipo más común y también el más curable. Existen dos formas: melanoma, que es el menos común pero más grave, y no melanoma que es la forma común. Aunque para evitarlo lo mejor es estar atento a su piel, es importante saber que la dermatoscopia digital aumenta hasta en un 35 por ciento la precisión en la valoración del cáncer de piel frente a la valoración clínica, la que coloquialmente se denomina "a ojo desnudo".
Este sistema ha demostrado ser una herramienta fundamental para acelerar el diagnóstico precoz en cáncer de piel, mejorando también la supervivencia de estos pacientes. Analiza en tiempo real si la lesión es benigna o maligna, además de que evita biopsias y extirpaciones innecesarias de lunares, que no entrañan ningún peligro para el paciente.