La cárcel "suficiente"
sábado 27 de febrero de 2010, 19:37h
Me da igual que sea el hijo del que fuera dueño de una cadena o almacén de repuestos. Me da igual el permiso que la jueza de Majadahonda le haya concedido. Me da igual que su novia haya recorrido todas las televisiones defendiéndolo y llenándose los bolsillos. Los hechos son incontestables: Antonio Puerta, de oficios múltiples, agredió mortalmente a Jesús Neira, profesor de Derecho de la Universidad Camilo José Cela, cuando éste acudió en defensa de una mujer que estaba siendo maltratada (la misma que luego, por el poderoso caballero don Dinero o por miedo –o por una combinación de los dos– ha defendido a su agresor en la misma cadena de la caja tonta que ahora aplaude la decisión judicial).
Decía de oficios múltiples los de Puerta porque en el momento de ingresar en prisión, además de figurar como único socio de la sociedad Global Proyect Management, dedicada a la construcción de edificios, era “apoderado de Desarrollos y Proyectos Olmo 10 SL –dedicada a la compraventa de bienes inmuebles–, Electro Boats SL –dedicada al diseño y la comercialización de sistemas aeronáuticos– y GHO Clinic Iberia SL–dedicada al diagnóstico y tratamiento capilar–”, según reportaje publicado en la revista Interviú (15/9/2008) realizado por Ana María Pascual.
La agresión ha llevado al profesor Neira a encontrarse más muerto que vivo, agonizando en un coma primero profundo y luego leve, durante cerca de un año en el Hospital Puerta de Hierro, hasta que realizando un esfuerzo sobrehumano venciera a la muerte. Las espantosas secuelas, tras superar una infección pulmonar en el centro médico que casi lo aniquila después de destrozarle los pulmones, son de todos conocidas. Sin embargo, Jesús Neira continúa sin desmayo en su lucha por la vida y entiendo que este tipo de decisiones le den más fuerzas para continuar.
Cualquiera puede entender que esta decisión judicial, por muy ajustada a la ley que sea, castiga la lucha extraordinaria por la vida que mantuvo –y en ello sigue– Neira; cualquiera recaba en el hecho de que a nadie se le va a ocurrir socorrer a alguien que esté siendo agredido porque su maltratador pronto volverá a campar por sus respetos –entiendo por “pronto” los 18 meses, que a muchos les ha parecido mucho–; cualquiera sabe ya que en España el que casi acabe con la vida de una persona, tras el pago de una fianza –las fianzas simbolizan una pena supuestamente correspondiente al delito–, saldrá de la cárcel. Al delincuente común Rafita no le ha hecho falta ni llegar a ese extremo: los padres de la niña Sandra Palo siguen clamando en el desierto porque Rafita delinque a placer, sabe que en el fondo tiene a la inJusticia de su parte. Pobre Rafita, que con sus “coleguis” violó, quemó, atropelló varias veces con un coche y, finalmente, dejó agonizando hasta que murió a Sandra en un polígono, en Getafe. Qué trauma tiene Rafita y qué chiquillada, hombre, no nos pongamos tan finos, caramba, que es menor de edad.
Resulta alucinante: para tomar la decisión de dejarlo en libertad condicional tras pagar 10.000 euros de fianza, la jueza ha valorado el “arraigo existente en la familia del imputado con domicilio conocido y posición estable”; el arraigo efectivamente, en su segunda acepción, tal y como indica la RAE, hace referencia a los bienes inmuebles, de ahí “tener arraigo”, lo que conocemos como “tener posibles”. La familia de Puerta tiene mucho “arraigo” y se le ha aplicado, pues, una fianza de arraigo de 10.000 euros. No olvidemos que a este sujeto violento se le acusa de un delito de homicidio en grado de tentativa, pero tiene arraigo y eso basta. Antonio Puerta es, a partir de ahora y según dice la justicia española, persona de arraigo. No se equivoquen.
Sorprende la opinión del abogado defensor, Javier Gómez de Liaño, al conocer la concesión de la libertad provisional del hombre que trató de matar a su defendido: ha calificado de “suficiente” el tiempo que Puerta ha pasado entre rejas. Puerta ha sido toxicómano; según cita el reportaje mencionado “en 2007, Antonio Puerta fue detenido por un delito de provocación sexual. Este delito lo comete el que vende, difunde o exhibe material pornográfico entre menores de edad o incapaces. Puerta también ha sido detenido por apropiación indebida en la localidad madrileña de Móstoles, y dos meses antes de agredir a Jesús Neira fue arrestado por un hurto”. ¿Es “suficiente”? Hannah Arendt, que sabía mucho acerca del mal y lo había conocido muy de cerca escribió que el teniente coronel de las SS Adolf Eichmann no era un estúpido, sino un irreflexivo y una persona inhábil para pensar y juzgar, lo que no le eximió de la responsabilidad de la solución final en Polonia. ¿Por qué algunos individuos eligen el mal y otros lo resisten? ¿Por qué algunos se rigen por máximas malas? ¿Carácter, genética, circunstancias, educación? El filósofo Richard J. Bernstein en El mal radical indica que esa elección entre resistirse al mal o ceder ante él está “en el centro mismo de lo que significa ser una persona libre y responsable”.
Sin entrar en más valoraciones, que el mero hecho de tratar de enunciarlas produce vértigo y melancolía en este mondo alla riversa ibérico, me limito por último a constatar las respectivas aportaciones que Neira y Puerta han realizado al bien común de la sociedad española. El currículum del docente y sus esfuerzos intelectuales y formativos hacia un alumnado que en el futuro tomará decisiones éticas en un juzgado habla por sí solo; y por lo que respecta a la bibliografía académica e investigadora de Puerta… poco más hay que añadir. Constato con tristeza la subversión de valores que estamos viviendo; la misma que un fatídico día golpeó en sentido literal y metafórico a Jesús Neira a las puertas de un hotel de Majadahonda por acudir en auxilio de una víctima y que, hoy por hoy, le ha hecho sentir con toda lógica “asco y vergüenza”. Yo siento más cosas: que estamos asistiendo a la licuefacción de los valores morales y al adelgazamiento del sentido ético hasta reducirlo a sus huesos, a su mínima expresión. Entonces, cuando pienso en ello, además del asco y la vergüenza, me entran unas náuseas tan abismales que hacen que las que sentía Sartre parezcan una leve indigestión.
Ahora el presidente Obama nos ha mandado por paquete exprés a un palestino sospechoso de vínculos con la red terrorista Al Qaeda y con los talibanes proveniente del desmantelamiento de la cárcel de Guantánamo y el ministro Rubalcaba ya está hablando de dejarlo libre porque “viene a rehacer su vida”, que digo yo que la podría rehacer en otro sitio, en su Gaza natal, sin ir más lejos. Todo sea que no tengamos que besarle en la boca, meterlo en la cama y arrullarlo. Pero, estando así las cosas, todo se andará.