www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Propuestas políticas

Industrialización de la cultura, del PSOE, vs. la cohesión nacional del PP

miércoles 05 de marzo de 2008, 22:16h
En líneas generales, en cuanto a la declaración de intenciones, no hay diferencias sustanciales, y los dos partidos apuestan por fomentar la actividad cultural desde las administraciones, con parecido número de propuestas, actuaciones y creación de organismos públicos que velen, regulen y estimulen la cultura. Además, PSOE y PP juegan a ir contra sus propios postulados de base.

El PP se refiere al Estado como garante de la Cultura, aunque en ausencia de "todo dirigismo". El PSOE se compromete a animar al sector privado en la financiación de la cultura y a explotar el desarrollo empresarial del sector, al que se refiere a menudo como industria. Los dos programas, pues, ofrecen interesantes propuestas, con unas diferencias más de forma que de fondo, que aquí se desgranan.

¿Qué es la cultura?
Responder a esa pregunta puede ser tan ardua como la de ¿qué es el arte? El profesor de la Universidad de Navarra, Gonzalo Redondo, decía que "cultura es lo que hacen los hombres". Partiendo de esa premisa, la cuestión política pasa por ver cómo se canaliza esa acción humana, y qué dimensión tiene ese quehacer cultural.

Para el Partido Popular, en la parte de su programa dedicada a cultura, el acceso a ella debe ser sinónimo de "libertad individual y promovido y garantizado por el Estado". El Estado, pues, debe actuar, según el PP, para lograr que las manifestaciones culturales actúen a favor de la cohesión y la integración de España. Así, en los principios de acción de los populares, en caso de ganar las elecciones, prevalece el esfuerzo por incentivar la sociedad de la información y del conocimiento.

Del Partido Popular llama la atención ese reconocimiento del Estado como director de la gestión cultural. Como llama la atención en el programa del PSOE que una de las primeras aproximaciones al concepto de cultura sea la de "potente motor para la creación de riqueza y bienestar". Una definición que conduce, inevitablemente, al pensamiento malicioso, que es el de entender los asuntos culturales únicamente como negocio, antes que un bien en sí mismo. El texto prosigue con una aproximación teórica más amplia, la de cultura como "memoria, legado compartido, testimonio de la historia y expresión en continuo crecimiento", que equilibra cierto aire mercantilista.



Grandes actuaciones
Los dos grandes partidos no escatiman a la hora de presentar ambiciosos proyectos. Los socialistas quieren integrar a las comunidades autónomas en el flujo cultural y se comprometen a convocar una Conferencia Sectorial de Cultura, que fomente el diálogo entre los representantes regionales. Pretende también llevar al exterior la cultura, con la creación de un Programa para la Internacionalización de la Producción Cultural Española.

Otra medida importante, y que responde a una visión empresarial de la cultura por parte socialista, es la creación de una Agencia Española de Industrias Culturales, que gestione "nuevos programas financieros". Interacción entre las comunidades, refuerzo de la presencia en el exterior y visión empresarial de la cultura se funden en el programa de los socialistas.


El documento del Partido Popular también recoge esas aspiraciones de integrar las culturas regionales, pero como algo más que "la suma de 17 culturas". También quieren unificar la presencia en el exterior y superar la situación actual, que califican de "dispersa". El PP promete crear una Agencia Nacional de Propiedad Intelectual, con el objetivo de "respetar la propiedad y la máxima difusión de la cultura a través de las nuevas tecnologías". La Agencia se encargaría, entre otras cosas, de hacer más eficaz a la Comisión Antipiratería y derogar el canon digital.

Propuestas más relevantes
Entre las actuaciones que más interés pueden suscitar entre los electores, el Partido Popular incluye la de crear una Compañía Nacional de Ballet Clásico, para subsanar lo que consideran una gran "laguna" cultural. Una petición que bailarinas consagradas como Maya Plisetskaya llevan exigiendo para nuestro país desde hace tiempo. Otra idea es levantar un Museo Nacional de la Música.

En lo relacionado con la literatura y el saber, otra propuesta de consideración es la de crear una "Gran Biblioteca" de préstamo, y aumentar su presupuesto para avanzar en el proceso de digitalización de los fondos.

En cuanto a los museos, el PP habla en su programa del Prado. Su intención es culminar las obras de ampliación, pero no se refiere a nuevos proyectos. Sí hablan de continuar con la itinerancia del Prado y llevar sus obras por el conjunto del país.

El PSOE propone una tercera fase de ampliación del Museo del Prado, tras la apertura este octubre del proyecto de Rafael Moneo, tras cinco años de trabajos y 152 millones de euros de inversión.
En cuanto al Patrimonio, los socialistas apuestan por una renovación de la Ley de Patrimonio Histórico, de 1985, para adaptarla a las nuevas normativas, y cambiarle el nombre por Ley de Patrimonio Cultural.

Los "populares" no avanzan cambios significativos en este ámbito, pero sí una mayor protección del patrimonio subacuático, por lo que quieren impulsar un Plan Nacional de Arqueología Subacuática. El caso Odyssey, y sus incursiones en el fondo marino español, no son plato de fácil digestión.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios