Hace unos años, los
currícula se guardaban bajo llave a modo de información confidencial. Hoy, conocer el recorrido profesional del jefe, del compañero o del equipo de la competencia no es sólo fácil, ni hace falta ser un experto para disponer de este valioso contenido, sino que, incluso, puede llegar a nosotros sin haberlo solicitado.
Las nuevas tecnologías y el
2.0 han revolucionado el mundo empresarial y de los
Recursos Humanos. Todo el mundo se expone en
Internet para ver y ser visto en un ámbito más abierto: la Red. “La filosofía de red está cambiando los mecanismos de reclutamiento y de
identificación del talento” a través de redes profesionales como
Linked In, Viadeo o Xing, explica a EL IMPARCIAL
Antonio Gallo, profesor de Marketing en EBS, experto en comunicación 2.0 y socio de
Dog Comunicación.

Los profesionales se van incorporando al llamado
marketplace en el que, como las empresas, utilizan la Red como punto de encuentro digital para lograr a través de ellas diferentes objetivos.
Algunos buscan trabajo. Para ello han creado un perfil donde han insertado su currículum y se han definido profesionalmente. Los expertos aconsejan mantenerse activo porque uno no obtiene un trabajo por ciencia infusa. Hay que establecer contactos, solicitar
recomendaciones a antiguos compañeros, jefes y subordinados, y exponer de alguna manera el trabajo realizado.
Pero, que nadie se lleve a engaño. La red no es un trampolín. No por estar en
Linked In, va a encontrar el trabajo de su vida.
Enrique Dans, experto en Internet y profesor del
Instituto de Empresa, explica que se trata de una herramienta más para los que buscan empleo y para los que buscan trabajadores y colaboradores. A los responsables de Recursos Humanos les puede servir para realizar una pre selección, para “descartar
curricula”; “no miran los que no están en Linked In” pues puede significar que el candidato no está puesto en nuevas tecnologías y no se ha posicionado en el marketplace digital”, añade.
El experto en Internet subraya sin embargo que es necesario alimentar el perfil profesional con sentido común porque “algunos departamentos de Recursos Humanos interpretan erróneamente que quien se expone en estas redes está buscando trabajo”, y cuando la actividad del profesional es especialmente intensa, esta sospecha se incrementa. Advierte Dans que incluso puede ser muy perjudicial para el trabajador pues “puede suponerle una no promoción”.
Entonces, ¿cómo se debe gestionar el perfil en estas redes sociales?
Por una parte, indican los expertos en
headhunting consultados por este periódico, lo importante es destacar los aspectos del currículum que le diferencian de los demás y estar abierto a intercambiar información de forma altruista: participar en foros de su sector de actividad, alimentar el perfil con publicaciones propias en blogs, contactar con profesionales de prestigio que le conozcan de alguna manera…
Los
cazatalentos están muy atentos a estas redes pues allí se exponen directivos y profesionales especializados que no van a encontrar en los tradicionales
portales de empleo. Las bolsas de trabajo en Internet son útiles para encontrar administrativos y técnicos pero no altos cargos y profesionales liberales.
Estos se encuentran en las redes profesionales pues, aunque no tienen porqué estar buscando trabajo, sí les interesa establecer contactos para colaboraciones, peticiones de consultoría, otros posibles negocios, etc.

De ahí, la importancia de forjar una red con buenos contactos. Las redes funcionan muy bien de
“boca a oreja” para los ejecutivos y comienza a ser frecuente las llamadas para pedir referencias de profesionales que están conectados. Por ello, lo ideal es tener en la red a compañeros y clientes, de prestigio a ser posible, que realmente sepan cómo trabaja, cuales son sus cualidades y le conozcan un mínimo para hablar de usted.
“La filosofía de red ha cambiado las relaciones profesionales”, afirma Antonio Gallo. El profesional se expone en el mercado labora del 2.0., sin salir de su propia oficina, sin querer siquiera cambiar de trabajo. El que busca trabajo, ya no mira el periódico porque tan sólo encontrará tres o cuatro ofertas que no le interesan y, sin embargo, apuesta por escribir un blog y establecer buenos contactos en Linked In desde donde, tal vez, alguien le fiche.

