www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Chávez ofende y Zapatero calla a cambio de nada

martes 09 de marzo de 2010, 00:22h
El canciller venezolano, Nicolás Maduro, daba ayer otra vuelta de tuerca a la mofa que las autoridades de su país están haciendo a las instituciones españolas, cuando afirmaba que el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco no es sino “un lacayo al servicio de la mafia de Aznar”. Conviene señalar que quien así se expresaba era el máximo representante de la diplomacia chavista, lo que añade si cabe aún más gravedad a sus exabruptos. No obstante, Chávez se sabe seguro. El comunicado conjunto de Madrid y Caracas ante las acusaciones formuladas desde la Audiencia Nacional sobre la colaboración de las autoridades venezolanas con ETA y las FARC equivale a que la policía firme una declaración con los delincuentes a los que debe perseguir en la que diga que la colaboración con ellos es máxima.

Por parte de Zapatero, su postura no puede ser definida sino como de indigna sumisión a los desvaríos de un tirano. En cualquier país del mundo, si uno de sus magistrados sufre un ataque semejante por parte de las autoridades de una nación extranjera, la llamada a consultas del Embajador sería inmediata. Máxime si detrás de todo están la certeza de que dicha nación extranjera apoya a grupos terroristas que actúan contra los intereses del primero. Si la actitud del Gobierno ante las declaraciones iniciales de Chávez fue de genuflexa tibieza, es de esperar que ante las de su canciller reaccione como es debido, puesto que queda demostrado que los ataques aumentan, en lugar de disminuir. Ya lo ha hecho el Consejo General del Poder Judicial con una declaración institucional, pero falta que le sigan los otros dos poderes del Estado, el Legislativo y el Ejecutivo.

Porque la ciudadanía no entendería que su Presidente mirase hacia otro lado mientras se ataca a las instituciones del país y se atenta contra su seguridad. Y, ¿a cambio de qué? –si es que tiene sentido trueque alguno en un reto de este calibre. A cambio de nada. O peor que nada. Es un error de cálculo considerable pensar que tragándose insultos y vejaciones, autócratas como Chávez van a rectificar su gravísima política a favor de la ETA o a respetar los legítimos y considerables intereses españoles en Venezuela y en la región. Ocurrirá lo contrario: el caudillo bolivariano traducirá por claudicación la sumisión del gobierno español y las bravuconadas y los ataques irán in crecendo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.