más liquidez
El dólar parece no encontrar techo y alcanza los 1,54 euros
viernes 07 de marzo de 2008, 19:46h
Que el dólar está en caída libre nadie lo duda. Es más, todavía no se atisba dónde puede encontrar un límite en el que pueda moverse cómodo, sin riesgos inmediatos de volver a perder valor. Mientras llega ese momento, los mercados observan cómo la onza troy del oro se acerca a los 1.000 dólares, el petróleo alcanza cotas nunca vistas y hacen falta tres euros para comprar dos dólares.
El pasado 7 de febrero el euro cotizaba a 1,46 dólares. Un mes después se movía por los 1,54. Esta evolución está en línea con las dos posiciones que guardan los respectivos bancos centrales. Mientras que el órgano regulador europeo está centrado en la lucha contra la inflación, o al menos ese es su discurso, la Reserva Federal está preocupada principalmente por el crecimiento y la crisis que vendrá.
Ben Bernanke ha dejado una obra señera sobre las causas de las crisis económicas que da muchas pistas sobre cuál será su comportamiento cuando él, como gobernador de la Fed, se enfrenta a una posible recesión. Para Bernanke las crisis fueron responsabilidad de la Reserva Federal porque subió los tipos de interés en lugar de responder “apoyando” a las empresas con más facilidades de crédito. Este mismo viernes la Reserva Federal ha mostrado su disposición de inyectar hasta 100.000 millones en los próximos seis meses.
Mientras, Jean Claude Trichet declara a cada ocasión que el principal objetivo del Banco Central Europeo es el del control de la inflación. Estas palabras apoyan la fortaleza del euro frente al dólar, pero es claro que su política de tipos no está acorde con el objetivo declarado, por lo que también parece que la institución tiene en mente las dificultades presentes y especialmente las por venir. De hecho las importantes inyecciones de liquidez desde el final del verano apuntan precisamente en ese sentido.
De hecho, si bien Trichet con sus palabras lleva al menos dos años alertando del excesivo crecimiento de la cantidad de dinero (M3), en dobles dígitos, lo cierto es que su institución no ha logrado frenar ese aumento pese a que tiene los instrumentos para ello. De hecho la inflación en la eurozona se dispara y el último dato apunta a un 3,2 por ciento.