www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

arrancan las obras de mejora

Los colegiales se rebelan contra el rector

domingo 04 de abril de 2010, 05:56h
La protesta de los colegios mayores frente el rectorado de la Complutense empieza a dar sus frutos. Tras disculparse por la agresión al rector Carlos Berzosa, la plataforma para la defensa de los colegios mayores, con el apoyo de la Comunidad de Madrid, ha logrado que empiecen las obras de rehabilitación y que UGT los haya propuesto “patrimonio cultural de la Comunidad”.
El pasado 23 de marzo, alrededor de 600 estudiantes residentes en los colegios mayores de la Universidad Complutense protestaron frente al rectorado de este centro. En el interior, el rector Carlos Berzosa mantenía una reunión en la que uno de los puntos a tratar era la conversión de los colegios mayores en centros mixtos. El resultado de la votación fue de 52 votos a favor, una decisión “unánime menos un voto”, en palabras de Berzosa.

A la salida de la reunión saltó la polémica. Varios universitarios rodearon al rector increpándole y empujándole, llegando a inmovilizar el coche oficial en el que se desplazaba. El propio Berzosa tuvo que salir del coche para tranquilizar a los alborotadores y prometer una reunión con el colectivo.

La condena por los hechos acontecidos fue unánime en todos los ámbitos. La propia plataforma para la defensa de los colegios mayores pidió disculpas por el comportamiento de los allí presentes. Pese a ello, desde algunos sectores se les tildó de "retrógrados" o “panda de fascistas”, como los denominó el secretario general del PSM, Tomás Gómez.

Al ser preguntado sobre la distinta reacción que tuvo frente a la agresión de Rosa Díez en su propia Universidad, Berzosa alegó que “lo que pasa es el que el rector es una autoridad académica, quien ha sido elegido democráticamente por la comunidad universitaria". Además, añadió que "el rector, lógicamente, representa a una institución y merece un respeto". La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, también condenó la agresión, pero mostró su apoyo a las motivaciones de la protesta.

De esta manera, varios inspectores visitaron los colegios mayores para comprobar el estado en el que se encuentran. Durante los días siguientes, los representantes de los colegios mantuvieron varias reuniones con la Complutense y la Consejería de Educación. Tras una última reunión, la consejera Lucía Figar se mostró indignada con la administración económica de Berzosa al preguntar qué había hecho con los 2.500 millones de euros entregados por la Comunidad desde 2003, de los cuales 142 iban destinados a obras de mantenimiento.

Tras esa denuncia, Berzosa contraatacó señalando la drástica reducción en las ayudas de la Comunidad el último año e insinuando que las protestas de esos días estaban instrumentalizadas. “Hay sectores que llevan mal tener un Gobierno en el rectorado de izquierdas y que les interesa agitar”, declaró Berzosa en una entrevista en el diario Público el 26 de marzo.

Por su parte, los portavoces de la plataforma negaban cualquier vinculación política, mostrándose únicamente interesados en mejorar las condiciones de los colegios mayores.

Las reivindicaciones de este colectivo, más allá de estar en contra de la conversión de los centros en mixtos, se centran en denunciar el estado en el que se encuentran algunos edificios, el proceso de empeoramiento en los servicios ofertados, mientras el precio de las mensualidades aumenta, el oscurantismo presupuestario y la falta de voz y voto en las decisiones que les conciernen.

Vestíbulo del Santa María de Europa

En el Santa María de Europa llevaban más de un mes con parte del techo del vestíbulo caído y más de cuatro años con la zona de la piscina cerrada y en continuo deterioro. Según señalan desde el propio colegio, el verano pasado intervinieron los bomberos para rescatar a una chica que había caído por una alcantarilla de esa zona. En el Antonio de Nebrija, un pabellón entero está cerrado tras declararse en estado ruinoso. Además, el Nebrija y el Ximénez de Cisneros carecen de comedor propio desde hace dos años. Mientras tanto, el precio que pagan los colegiales por unos servicios que no tienen aumenta cada año. Actualmente pagan alrededor de 900 euros los que estudian en la propia Complutense, mientras que los que estudian en otra universidad abonan cuarenta euros más.
Pabellón Kwait del Antonio de Nebrija
Las protestas por la situación de los colegios no sólo afectan a los que residen en ellos. Varios empleados muestran su preocupación respecto a su futuro. En el Teresa de Jesús, tras su reforma, el servicio de lavandería fue suprimido. La empresa contratada para el servicio de limpieza prevé organizar una huelga indefinida ante el despido de 30 trabajadores. En el servicio de comedor, la subcontrata ha reducido la calidad de las comidas ante los reiterados impagos por parte de la Universidad.

Los primeros resultados de la movilización dieron sus frutos esta Semana Santa, ya que la Universidad Complutense inició las obras de mejora en el Santa María de Europa el lunes 29. Además, el sindicato UGT ha propuesto a la Comunidad una asignación directa para estos centros y que los colegios mayores sean declarados “patrimonio cultural autonómico”.