Julia Roberts es el principal reclamo del drama escrito y dirigido por Dennis Lee y que supone su debut en el largometraje. Sin embargo, no es la famosa actriz quien protagoniza el filme y, aunque su personaje está muy presente en la vida de toda la familia, son su marido en la ficción Charles, interpretado por Willem Dafoe, y su acomplejado hijo Michael, a quien da vida Ryan Reynolds, los verdaderos protagonistas de la sentimental cinta ambientada, una vez más, en un obligado encuentro familiar en el que inesperadamente empiezan a salir a la luz todos los secretos y traumas que cada miembro intentaba guardar en lo más profundo, pero que ya les habían marcado para siempre.

En “Luciérnagas en el jardín”, la reunión que tenía que servir para celebrar la graduación de la hija menor, se convierte en
tragedia. Un accidente de coche trasforma la celebración en el entierro y el funeral de la matriarca del clan, una mujer “perfecta” que, sin embargo, había vivido sometida a un hombre egocéntrico, obsesivo y de muy mal carácter. Y como no podía ser de otra forma, la desaparición de la madre es el detonante ideal para que los conflictos entre padre e hijo puedan brotar libremente. Además, Michael, convertido en un famoso escritor, acaba de terminar su última novela, de carácter autobiográfico, y, aunque aún no se ha publicado, la
familia ya sabe que en ella airea los trapos sucios que habían estado escondidos desde hacía más de veinte años. De esa forma, Michael pretende conjurar los miedos que le han perseguido desde que era un niño y de los que siempre ha culpado claramente a la rígida educación, al desprecio y la crueldad con las que su padre se dirigía a él en la mayoría de las ocasiones. Y a pesar de que después recibía el consuelo de su cariñosa madre, en el fondo también la culpaba a ella, por no hacer más para que su padre no se ensañara con él.
El peor de aquellos episodios, ocurrido un verano veinte años antes, cuando también estaba en la
casa familiar su tía materna, con quien se llevaba pocos años de edad, interpretada por Emily Watson, es el que aparece en el nuevo libro del atormentado autor. A través de flashbacks bastante bien hilados con la historia presente, Lee va contando lo que sucedió en concreto aquellos días con escenas bien cuidadas, pero que no resultan nada originales y ni siquiera lo impactantes que uno se imagina cuando intenta adivinar qué fue tan trágico durante aquel periodo de las
vidas de los implicados para que nadie quiera volver a hablar de ello.